Tertulia flamenca. La guitarra

El próximo viernes 8 la Tertulia flamenca de la biblioteca, dedicada en esta ocasión a la guitarra, contará con  la colaboración de uno de los mayores conocedores y mejores interpretes Faustino Dueñas.

Queremos desde aquí también  sumarnos al duelo por el reciente fallecimiento de un gran aficionado y buen amigo Pascual Cordero presidente de la Peña la Siguiriya que apenas hace unos meses compartía con nosotros su experiencia y su conocimiento del flamenco en nuestra tierra.

Club de cine Espigadores: De La pasión de Juana de Arco a Nosotros, ¿es que nada ha cambiado?

Este jueves, 7 de marzo, se presentará la película de Adolfo Dufour Andía NOSOTROS (2012),  Primer Premio Mejor Largometraje Documental Tiempo de Historia Seminci 2012. Se contará con la presencia del director, productores y protagonistas de la película.  Será a las 19:00 horas en el Aula Mergelina en el edificio histórico. Entrada libre hasta completar el aforo.

Por ello, la próxima sesión del Club de Cine no será en la biblioteca, sino en el aula Mergelina de la Universidad (Plaza de la Universidad). Es una gran oportunidad, ya que, al terminar, habrá un coloquio con el director y protagonistas. Será nuestra habitual sesión fuera de la biblioteca (este año todavía no habíamos tenido ninguna). Al finalizar, las cañas acostumbradas no pueden faltar, así es que: ¡que nadie se vaya a casa, por favor, se vislumbra un debate interesante!Nosotros

Nosotros    Adolfo Dufour Andía  ::  España  ::  2012
http://www.seminci.es/pelicula.php?id=1830

Esta es la sinopsis preparada por el equipo de la película:

En el invierno de 2012, un Madrid, denso, geométrico, guía los pasos perdidos de personas conmocionadas por el despido inesperado del trabajo que hasta entonces realizaban. Un rumbo impreciso alienta sus anhelos de superar el conflicto económico y emocional sufrido. El ámbito del desempleo es colectivo, pero el pago de lo acontecido, personal. El azar voltea las letras perdidas en el tiempo y evoca, metafóricamente, itinerarios novelados muchas décadas atrás por Steinbeck. El camino también reverbera ecos más recientes: siete trabajadores de la Empresa Pública filial de Telefónica Sintel, se suicidaron al poco tiempo de recibir la noticia de su despido. Varios más murieron prematuramente. ¿Los otros? Los otros luchan aún hoy por mantener su autoestima. Han pasado once años desde que el ‘Campamento de la esperanza’ dejase su huella en el centro financiero de Madrid. Tras tantos años, ahora, en el 2012, se celebra el juicio y se desvelan muchas de las claves del entramado financiero político que quebró Sintel. Los trabajadores despedidos de Sintel se vieron abocados a una épica que nunca desearon y superaron obstáculos insospechados. Agradecidos los agasajos y desmentidas las calumnias, todo quedó ya atrás. Desde la dificultad del hoy miran el ayer cuando fueron ensalzados como héroes por los mismos que después les denostaron y ahora les han olvidao. Héroes que ellos no quisieron nunca ser porque sus aspiraciones eran mucho más modestas: volver a ser trabajadores con dignidad, y recuperar para serlo lo que sin ningún sentido ni razón les fue arrebatado. Hoy, todos ellos acometen su presente mirando de soslayo a aquel pasado de conmoción, que cambió su vida e hipotecó su futuro, bien diferente del que entonces podían prever”.Juana de Arco (2)

En la sesión pasada vimos La pasión de Juana de Arco, película dirigida por Carl Th. Dreyer en 1928, sobre unos sucesos acaecidos en 1431. Casi seiscientos años después, también con juicio de por medio, los poderosos siguen en el mismo sitio. ¿Es que nada ha cambiado?

Tertulia flamenca: el festival

El Festival de Las Minas nació de la indignación. De un reproche realizado por parte de quien menos se esperaba. Aquella indignación -y lo que es poco habitual, y menos en estos tiempos- fue atendida. Desde entonces, el Festival se ha hecho Internacional, se ha convertido «en un camino de peregrinación para muchos amantes de este Arte».
La nueva cita del Club Flamenco, de la Biblioteca Pública de Valladolid, volvía a la sierra minera de Murcia, a La Unión, a los cantes mineros. Volvía Pedro Sanz, este pasado viernes, a tomar la palabra para contar a l@s asistentes datos, historias, anécdotas de los 52 años de existencia del Festival Internacional del Cante de Las Minas -este año cumple su edición 53-, «fundamental  para recuperar los aspectos formales y musicales de los cantes mineros» y ser un referente mundial en el mundo del flamenco (A la entrada del salón de actos de la Biblioteca, donde se reune la Tertulia, un cartel anuncia el regreso del Café del Sur, y con un recital de flamenco y poesía con Alberto Pascual (cante), Dani Campos (guitarra) y Jorge Múrtula (poemas). Este sábado, día 2, a partir de las diez de la noche).revistala union
Empezó la charla con una proyección del vídeo conmemorativo de los 50 años del Festival, Luces en la mina. Sirvió como repaso a la anterior charla de Pedro sobre los cantes mineros, sobre el lugar donde surgieron y las personas que en él vivieron y trabajaron (Juan ‘El Menúo’, minero); así como conocer algunos de sus protagonistas, claves, en la historia del Certamen unionense.
Pedro Sanz se emocionó con las imágenes («perdonad, si hablo más con el corazón que con la cabeza»). Tal ha sido, es la relación del vallisoletano con el Festival, y con el flamenco.
Sabemos, así lo ha contado en persona y en entrevistas, que durante años uno de sus sueños era acudir a La Unión. Y cuando por fin pudo lograrlo, hacia mediados de los 90, fue acogido por las gentes de allí como uno de los suyos (y no es el único caso como recordó en su charla: «Hay mucha gente que no está domiciliada en La Unión y siempre está dispuesta a ayudar. Hasta poniendo dinero»).jornadas
Luego, Pedro traería a esta ciudad, la suya, una parte del Festival al organizar las Jornadas Flamencas ‘Ciudad de Valladolid’, cuya programación no sólo acoge una de las pruebas selectivas al concurso minero, sino que cuenta con el apoyo del Certamen en las distintas actividades de su programación.
Pedro Sanz ha sido distinguido con el Carburo de Oro y forma parte de la organización del Festival de Las Minas. Lo cual propicia que disponga de una información privilegiada, que puso a disposición de la Tertulia Flamenca; completada con testimonios de sus encuentros, amistad con personas de La Unión y de su Festival.

Pedro y Morente, en La Unión (Foto: F. Marín).

Pedro y Morente, en La Unión (Foto: F. Marín).

Gracias a esto pudimos escuchar una grabación inédita, en directo, de Camarón de la Isla del recital que diera en 1989. Un taranto estremecedor. O unas bulerías de El Pele.

Como bien dijo al inicio de su charla, «hoy va a haber sorpresas». Una de ellas, una cinta donde Pencho Cros canta unas mineras a un chaval, recién licenciado de la mili, llamado Miguel Poveda en el año que obtuvo la Lámpara Minera.
Y como creemos interesante lo expuesto, lo contado por Pedro traeremos a este blog buena parte de su charla. Como quién fue ese personaje cuya indignación puso en marcha el nacimiento del Festival de Las Minas.
No dejen de visitar el blog  Tiempo flamenco .

Tertulia flamenca: cantes de las minas

«Mi objetivo era que supierais que los cantes mineros tienen una procedencia, unas circunstancias muy especiales Al que mejor le oí definir los cantes mineros fue al Alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, que dijo, en el pregón del año 1983 en el Festival de Las Minas: ‘Son los cantes del trabajo’. Ahora las minas se han convertido en parques temáticos, en alguna se ha hecho hasta un desfile de moda, y también ha bajado algún cantaor o cantaora a cantar. Pero si vas por la sierra de Cartagena-La Unión hay ventas y alguna taberna donde puedes encontrar a alguien echándose un cante por mineras, como este que dice:

Los mineros son leones

que bajan enjaulados.

Trabajan en peñones,

allí mueren sepultados

dándole al rico millones«.

Con estas letras, Pedro Sanz dio por concluida su charla sobre tarantos, tarantas, mineras, cartageneras… los cantes libres, el pasado viernes día 8 en la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid (charla que hemos ofrecido, en casi su totalidad, en este blog. Ver etiqueta: cantes mineros).

La cita se abrió con imágenes de la serie de tv, Rito y Geografía del Cante, dedicada a los cantes mineros (la tienen en la Biblioteca), y se escucharon grabaciones antiguas de Chacón, Manuel Torre, Cojo de Málaga, a las que hay que añadir otras -por ejemplo: Manuel el Sevillano, una cartagenera de 1899; Escacena, una taranta de 1908- incluidas en el cd que se entregó como complemento sonoro del tema a tratar, junto a las de cantaor@s más recientes: Pencho Cros, Antonio Piñana, Encarnación Fernández, Miguel Poveda, El Rampa, Cobitos, Mayte Martín, Manolo Romero, Josele de Linares o Curro Piñana.

PortadaPepe

«Un lujo», resumió con acierto Quique el parecer de l@s presentes sobre lo expuesto por Pedro, «con una cantidad de datos, de primera mano, difíciles de obtener». Miguel apuntó que las primeras referencias a los cantes mineros de los que se tiene conocimiento daten de 1840, fecha coincidente con la seguiriya de El Planeta.

Un  asunto aportó debate, la presencia o no presencia gitana en los cantes mineros. «No le meten mano los gitanos a estos cantes, lo más que llegan es al taranto. Manuel Torre fue uno de ellos»… «Sí, la mayoría son payos, pero hay están Chocolate y Camarón, al que le gustaban mucho y quedó sin grabar ese disco suyo, y está documentado, dedicado exclusivamente a los cantes de las minas»… «Hubo gitanos, pocos, obligados por ley a trabajar en las minas de Almadén y en los astilleros de Cartagena hacia mediados del siglo XVIII; al ser un pueblo que no mira atrás, que no se deja hundir por el pasado como los gachós, su alejamiento de los cantes mineros tal vez sea por los recuerdos vergonzosos, deshonrosos que les traen»… «dicen que estos cantes les dan mal fario»… «es por su falta de compás, por sus dificultades, hay que tener grandes cualidades para cantarlos»…

libro

Se habló sobre las condiciones de trabajo de los mineros (la época de los ‘vales’, los partidiarios: formas salvajes de explotación patronal. Quique evocó la Cantata de Santa María de Iquique, del grupo chileno Quilapayún, sobre un sangrante episodio de lucha minera; Miguel apuntó un libro, La Mina, de Armando López Salinas).pencho cros

Para terminar, Pedro hizo un especial hincapié en Pencho Cros: «Un hombre auténtico. Renunció a fuertes cantidades para ir en espectáculos de Juanito Valderrama, La Paquera, Rafael Farina. Y tenía once hijos. Él era un hombre que quería vivir en su pueblo (La Unión); estaba muy a gusto en la bodega de Lloret o en otras, con sus amigos, con los estudiantes. Y se podía tirar un día entero cantando. Hay tres estilos de minera, la de Piñana, la de Encarnación y la de Cros, que es, ahora mismo, la que más se canta. Esa forma que tenía de cantar el maestro Pencho, ¿era por su comportamiento en la mina?».

Este viernes nueva cita en la Biblioteca dedicada al Festival Internacional del Cante de Las Minas. Algo más que un certamen de cantes mineros, de hecho es una de las citas más importantes del mundo flamenco y su concurso el más respetado. Y Pedro prometió una serie de sorpresas, de documentos sonoros inéditos, incluso para La Unión.

Club de cine Espigadores: una sesión histórica

El pasado 7 de febrero asistimos a una sesión histórica de nuestro Club de cine: tras dos años y medio de andadura, por fin las linternas se encendieron pidiendo la suspensión de la proyección. Tal honor le cupo a Sueño y silencio: lo que no consiguió ni siquiera Kiarostami lo logró un cineasta patrio, Jaime Rosales. Para que no se diga.sueno-y-silencio-portada (2)

El debate posterior fue muy interesante, así como las recientes contribuciones a la anterior entrada del blog, sobre la diferencia artificial entre cine de autor y cine comercial.

Para alimentar la discusión, ahí va una crítica a una película portuguesa reciente, Tabú, de Miguel Gomes:Tabu

“Inspirada tangencialmente en la última película de F.W. Murnau, esta obra se presenta como una narración en dos tiempos sobre una mujer de pintoresco comportamiento y un episodio romántico de su pasado colonial, al que acceden sorprendidas su criada y su vecina.SUENO-Y~1 (2)

Rodada en blanco y negro y con guiños de complicidad u homenaje al cine mudo, la película del portugués Miguel Gomes se empeña en una supuesta originalidad que empieza a ser receta de ese cine más contemplativo que narrativo que triunfa en los circuitos festivaleros y fracasa sistemáticamente en la taquilla.

El ritmo pausado, una peculiar manera de contar, cocodrilos simbólicamente enigmáticos, cierto manierismo semioculto tras una evidente vocación de estilo desaliñado, como primitivo y naif, son las señas de identidad de una película que despierta fervor reverencial entre determinados sectores de la crítica y pone barricadas de autoconsciencia y pretendida exquisitez frente a públicos más convencionales.”

ALBERTO BERMEJO (en Metrópolis, 8 febrero 2013)

¿Una supuesta originalidad que empieza a ser receta de ese cine más contemplativo que narrativo que triunfa en los circuitos festivaleros y fracasa sistemáticamente en la taquilla? ¿Estáis de acuerdo?

Tertulia flamenca. Cantes mineros

Este viernes, 8 de febrero, hay cita con el Club Flamenco en la Biblioteca Pública de Valladolid. El tema a abordar son los cantes mineros, los cantes de Levante; con un añadido, dentro de 15 días, centrado en el Festival Internacional del Cante de Las Minas, conservador y difusor de dichos palos flamencos.

Pedro Sanz, responsable de la coordinación de las Jornadas Flamencas ‘Ciudad de Valladolid’ -tan relacionadas con el Festival de La Unión-, se encargará de introducir a l@s asistentes de la Tertulia Flamenca en la historia y conocimiento de los cantes mineros, y del festival minero.

Desde este blog aprovecharemos lo dicho en estas charlas, y dar especial protagonismo a estos estilos flamencos en varias de las próximas entradas.

Para empezar, ofrecemos un listado de libros relacionados con el tema a tratar en el Club Flamenco:

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Andrés Barceló Arneo: Cartageneras. Artículos, Canciones, Tangos, Carceleras y Cantares Originales y Populares. Imprenta Briasco (Cartagena, Murcia. 1920).

Luis Díaz Martínez: Marín, Castillo, El Minero. Los tres puntales del trovo. Edición de autor (Murcia. 1977); Vida del Trovero Cstillo. Arráez Editores (Almería. 1994. Redición revisada de la 1ª de 1972).

Ana María Díaz Olaya: Minería, flamenco y cafés cantantes en Linares (1869-1918). Signatura Ediciones (Sevilla. 2008).

Pedro Fernández Riquelme: Los orígenes del cante de las minas. Guía crítica a través de la discografía y los textos. Ed. Infides (Murcia. 2008).

Génesis García Gómez: Cante flamenco, cante minero. Una interpretación sociocultural. Ed Anthropos (Barcelona. 1993).

José Gelardo Navarro: Las claras del día. El flamenco en la ciudad de Murcia a finales del XIX. Historia y Crónicas. Ed Nausícäa (2003); Con el flamenco llegó el escándalo. Cartagena-La Unión. Siglo XIX. Ed. Azarbe (Murcia. 2006); El Rojo el Alpargatero, flamenco. Ed Almuzara (Murcia. 2007).

José Manrique López y Diego Alba Villagrán: Los cantes de La Unión y Cartagena. Ed. Casa Regional de Murcia y Albacete (Barcelona. 1978).

Antonio Merino Fernández: Luna de Plomo. Recuerdos de un minero. Ed. Caja Rural de Jaén (2009).

José Luis García Navarro e Ino Aki: Cantes de las minas. Ediciones La Posada (Córdoba. 1989).

Antonio Parra: Don Antonio Piñana, una voluntad flamenca. Ed. Nausícäa (Murcia. 2002).antoniopinana

Juan Ruipérez Vera: Historia de los Cantes de Cartagena y La Unión. Ed Corbalán (Cartagena, Murcia. 2005).

Asensio Sáez García: Libro de La Unión. Biografía de una ciudad alucinante. Ed. Ayto, de La Unión (1957); La Unión. Aproximación a su Etnología. Ed Ayto. La Unión (1988); Crónicas del Festival Internacional del Cante de Las Minas. La Unión 1961-2001 (ampliado hasta el 2008 junto a José Alfonso Pérez) Ed Ayto. de La Unión (2001., 2008).

Andrés Salom Amengual: Los cantes libres y de Levante. Ed Biblioteca Básica Murciana (1982).

Sebastián Serrano Segovia: Marín, rey del trovo. Ed. Ministerio de Cultura (Madrid. 1980).

Varios Autores: Pencho Cros. Torre de penas y coplas. Ed. Ayto. de La Unión (2008).

María Jesús Villar Martínez: Pencho Cros. El regalo de una voz (Ayto. de la Unión. 2006).

Pencho Cros: Letras de Cante. La Carpeta de Pencho Cros. Festival de La Unión (1989).

Rogelio Mouzo Pagán: ‘El Minero’ Manuel García Tortosa. Troveros de la Tierra (Consejería Cultura Murcia. 1996).
Cristina Cruces Roldán: Clamaba un minero así… Identidades sociales y trabajo en los cantes mineros. Universidad de Murcia-Ayto de La Unión (1993).
Francisco Hidalgo: Cante de Las Minas. Notas a pie del festival. Ediciones Carena (2008).

Otros títulos y autores podrían añadirse a la lista, al formar estos cantes parte de la historia del flamenco y del hacer de much@s cantaores y cantaoras tal y como se da cuenta de ello en las biografías de Manuel Escacena, El Cojo de Málaga, Manuel Vallejo, Niño de Marchena, Juan Varea, Rafael Romero, Manuel Torre, Niña de los Peines, Pepe el de la Matrona o Antonio el Chaqueta, entre otros, incluso en la de Antonio Mairena, aunque sea por no citarlos -los cantes de Levante crean un agujero en su tésis del cante gitano-, pero sobre en la de dos cantaores: D. Antonio Chacón Vida y cante de Don Antonio Chacón, de José Blas Vega. Ed. Cinterco. Madrid. 1990- y Juanito Valderrama Mi vida y el cante, de Antonio Murciano y Juan Valderrama. Dip. Prov. Jaén. 1994-. El primero les dará como carta de naturaleza dentro del flamenco; el segundo, decisivo en la creación del Festival de Las Minas.

Gracias a quienes ya saben y Fundación Cante de Las Minas en la elaboración de la bibliografía. Y para ir entrando en ambiente:

Si te interesa el tema puedes consultar el siguiente enlace donde  nos cuenta su autor los orígenes, la consolidación, renacimiento y triunfo del cante minero:

http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Club de cine Espigadores: La soledad, de Jaime Rosales

El próximo jueves, 7 de febrero, a las siete de la tarde, veremos La soledad (2007), de Jaime Rosales. Siguiendo con nuestra costumbre, no haremos ningún comentario sobre la película, para que no nos condicione nuestra recepción y valoración de la misma. Pero sí me parece interesante subir al blog un artículo de su director, Jaime Rosales, escrito a propósito de la muerte de Eric Rohmer (de quien vimos el primer año El rayo verde, que seguro recordaréis).

Ahí va; espero vuestros numerosos e interesantísimos comentarios:

Rohmer“Eric Rohmer me parece un cineasta muy importante. No creo que lo sea realmente para mucha gente. Me explico: no creo que sea un cineasta muy influyente. Existe una costumbre entre la crítica especializada que consiste en citar –sobre todo cuando se trata de hablar de una primera o segunda película de un cineasta– a un referente indiscutible dentro de la historia del cine que acompañe la valoración de esa primera o segunda obra. Es una manera de ayudar al lector –candidato a espectador de esa película– para que se oriente sobre lo que puede acabar viendo si decide superar la pereza y las incomodidades de salir de su casa y comprar una entrada en un cine cerca del barrio. Entre los más citados y, por ende, más influyentes dentro de la cinefilia estarían Bresson, Bergman, Godard, Cassavetes, Antonioni, Tarkovski; o dentro del mal llamado cine comercial, Spielberg, Hitchcock, Wilder, Tarantino, Allen, los hermanos Coen y muchos otros.

Pocas veces encontraremos entre ese tipo de crítica un apunte dirigido a la figura de Eric Rohmer. ¿Por qué? ¿Acaso no posee Rohmer un estilo suficientemente marcado? Yo creo que sí. Rohmer posee un estilo inconfundible. Dentro de los cineastas de la Nouvelle Vague posiblemente Rohmer presente el estilo más claramente reconocible. Más reconocible sin duda que el de Godard, Truffaut, Chabrol o Rivette. ¿Acaso no se hacen películas tipo Rohmer dentro de las nuevas propuestas cinematográficas? Posiblemente no o muy pocas. ¿Por qué? Porque, en primer lugar y sobre todo, el cine de Rohmer es un cine profundamente personal, y hoy en día nadie hace realmente películas profundamente personales.

El sistema de representación institucional que impera en el cine hegemónico –por recoger la terminología de Luis Alonso García en su extraordinario libro Lenguaje del cine, praxis del filme– no lo permite. Incluso se puede decir que está mal visto hacer películas personales. De lo que se trata es de hacer películas que se parezcan a otras películas. De lo que se trata es de hacer películas de género que nos cuenten lo que ya sabemos y que nos muestren lo que ya hemos visto. Al fin y al cabo esto es un negocio.

Dudo que Rohmer ganara dinero con sus películas. Desde luego, no con las primeras que son, a mi juicio, las más interesantes. Me entusiasma sobremanera La rodilla de Claire aunque, curiosamente, mi primer recuerdo de Rohmer no está en una de sus películas.La rodilla de Clara La primera vez que oí hablar –o, mejor dicho, que leí sobre la figura de Rohmer– fue en otro libro extraordinario, Días de una cámara, de Néstor Almendros. Yo era estudiante de cine en Cuba; y siendo estudiante lo que más me chocó en los capítulos que Néstor Almendros dedica al maestro francés tiene que ver con el ratio de rodaje empleado en las películas que rodaron juntos. Para los menos conocedores de la profesión, el ratio de rodaje es la relación entre la totalidad del material rodado y la duración final de la película. Es un aspecto importantísimo dentro de la fabricación de películas pues, como sabemos, rodar es muy caro y a más alto ratio, más coste; mientras que a menor ratio menor coste. Una película española normal se mueve alrededor de un ratio de uno a 12, mientras que una de Hollywood lo hace en un ratio de 1 a 40. Pauline en la playaEl caso de Rohmer es sorprendente. Sus primeras películas logró hacerlas dentro de un ratio de uno a 1,5.

Esto quiere decir que las hizo estrictamente a toma única y sin prácticamente ninguna  posibilidad de desdoblar planos. Sus películas eran muy baratas. Muy baratas y muy personales. Pero ya he dicho que hoy en día está mal visto hacer películas muy personales. Parece que también está mal visto hacer películas muy baratas.

Y el caso es que aquí estamos hoy escribiendo sobre Eric Rohmer. Escribimos en España sobre Rohmer; escribimos, cómo no, en Francia sobre Rohmer; escribimos, con seguridad, en EEUU sobre Rohmer; en Japón, en Australia, en Dinamarca y en Brasil. Posiblemente hasta en Burkina Fasso escriba alguien hoy algo sobre Eric Rohmer. Y la pregunta que me hago es ésta: ¿sirve de algo escribir sobre Rohmer? Y me la contesto a mí mismo: depende. Depende de si seguiremos queriendo hacer y si seguiremos queriendo ver – esto es lo más importante, pues en el espectador acaba el meollo de todo este asunto– películas que se parezcan cada vez más las unas a las otras, o si por el contrario, querremos descubrir nuevas películas que nos sorprendan. Aunque sean baratas y personales.

Adiós maestro y ¡hasta siempre!”
(Jaime Rosales, Películas personales y baratas, El mundo, 12 de enero de 2010).

Club de cine Espigadores: Corre, Harry, corre

Juan Hoja, uno de los asistentes a la pasada sesión del club de cine, envía este texto:

«Cuando en 1999, Elia Kazan recibió un Oscar honorífico, media platea permaneció sentada, con los brazos cruzados, en protesta por el hecho de que, durante la Caza de Brujas, allá por los años cincuenta, hubiera delatado a un buen número de compañeros sospechosos de comunismo. Martin Scorsese, no. Martin_Scorsese por David ShankboneMarty fue el encargado de entregarle el premio. No es que con este gesto tratara de justificar la conducta del director, sino que, en su caso, pesaba mucho más el agradecimiento que la reprobación. El reconocimiento hacia una de las figuras que más habían influido en su vocación y en su carrera. En 2010 el propio Scorsese dirigió Una carta a Elia, un documental en el que explica así el impacto que tuvieron en él las películas de Elia Kazan: “Fue en el Commodore, en Nueva York, donde vi La ley del silencio cuando se estreno en 1954. Las caras, los cuerpos, la manera de moverse, el sonido de sus voces. Eran como la gente que veía cada día. Gente que iba a la carnicería o salía a tomar el fresco o a la iglesia. Vi la misma mezcla de dureza y ternura. Era como si mi mundo, aquel que yo conocía, importara. Como si la gente a la que conocía, importara, aunque tuviera defectos”.Elia  Kazan Y no sólo en su juventud. La influencia de Kazan siempre ha pendido sobre él y sobre su obra: “Cuando empecé a hacer películas, al rodar cada escena me preguntaba si desprendía la misma sinceridad y minuciosidad, la misma ternura que había experimentado con las películas de Kazan”.

Una carta a Elia. TCM Autor, Martes 29 de enero, 10:30h

 Es un debate interesante, ¿no os parece? ¿Hasta qué punto es conveniente saber algo del autor de una obra de arte? ¿La vida del autor debe influir en nuestra valoración de su obra? ¿La integridad de un autor, su compromiso vital, su generoso sacrificio… hacen que su obra de arte gane en calidad? ¿Y si te enteras de que el autor ha sido un canalla, su obra pierde la calidad que le habías otorgado?

 

Tertulia flamenca: Andanadas jaleosas

¡Barahunda! ¡Zarabanda! ¡Zapatiesta! ¡Alboroto! Edgar Neville estaría contento ante la reacción suscitada por su película, Duende y misterio del flamenco, entre los asistentes a la Tertulia Flamenca. El salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid donde el pasado viernes se proyectó -en una versión subtitulada en inglés (fue difícil conseguir una copia. Y es que no se reedita)- hirvió de pasión. De pasión flamenca.
Provocó una reacción que sólo puede ocurrir entre las gentes de este país, el país del flamenco. Todos hablando a la vez, elevando voces, conversaciones por grupos, ¡fuego cruzado!, mantenimiento numantino de las opiniones, réplicas y contrarréplicas, y risas también. Mucha pasión.duendeymisteriodelflamenco_puertosantamaria

Todo empezó con aplausos al término de la proyección. No era para menos tras ver el baile por martinete de Antonio (una película no es nada sin un buen final; como los conciertos). A continuación, las primeras opiniones a favor y no tanto: «Yo la encuentro un poco folklórica y no colabora a aclararnos. Creo que hace buena la peli de Saura, Flamenco. Flamenco-Carlos-Saura

Y es que Neville -ya sabemos de qué pie cojeaba-, ve el flamenco desde arriba». «Yo creo que es una película digna, para su tiempo. A lo mejor, el error está en el propio título de la película. Pero en ese momento lanza, a través del cine, el flamenco a un nivel de conocimiento general en España y, posiblemente, en el extranjero. Es informativa, tal vez propagandística». «Es un documento y tiene gran valor… Yo he conocido algunas cosas de las gentes que aparecen en la película que ahora no se saben». «Está hecha el año que se quitó la cartilla de racionamiento (1952)». «Es la primera vez que alguien piensa en cómo aplicar el artificio del cine para hacer una película de flamenco, donde este no sea un adorno, un recurso. Y el riesgo que asume Neville, con sus errores, su inventiva le vino muy bien a Saura para su peli «.  «A mí me ha gustado, pero me ha faltado cante» (uno de los pocos momentos en que se produce un acuerdo total en el Club). «No me ha gustado lo de los boleros, la danza española, ¿qué pinta eso ahí?». «La escuela bolera, la danza clásica española está en la base del baile flamenco. Hay pasos, gestos, movimientos que se reconocen… qué bailaor de hoy en día no tiene de esas escuelas».-«El señor último que hemos visto bailar… Todavía no he visto a ninguna persona bailar como Antonio baila ahí. ¡En mi vida! Y he visto bailaores. Ese tío lo borda. Es soberbio. Así que, ¡no fastidiéis! Esta película me ha gustado más que la de Saura».
-«Pues el martinete de Manuel Moneo en la de Saura vale más que toda la película de Neville».
-«¿Y esa gitana vieja bailando en la de Neville?».
-«Ah, esa sí».
«Esa gitana de 16 años cantando por bulerías con su marido y el niño, ¿quién será?». «El chico es Farruco«.
-«Farruco baila mejor que Antonio».
-«Déjame que te diga, que Antonio puede hacer lo que hace Farruco, pero Farruco no puede hacer lo que hace Antonio ahí». Farruco «No tiene argumento, el enfoque está mal y con errores».
-«Lo que vemos es la realidad, que ya no existe; lo primero, porque ya no hay burros ni carretas».
-«¿Lo del entierro es real? Es ridículo esa escena, la gente cantando, con todos esos niños corriendo…».
-«Tú porque eres joven y no sabes, pero en los entierros se cantaba, y si era rico se pagaba a profesionales para que lo hicieran».
-«¿Y la historia del chaval con la cometa? Es floja esa historia ¿no?».
«A mi me ha desconcertado. No creo que esos lugares que aparecen sean los del flamenco. Faltan los lugares más recogidos, domésticos, donde se muestra una cara más profunda del flamenco». «El cine no puede entrar en el cuarto de los cabales». «¿Cómo que no!». «Los escenarios son falsos yo no he visto nunca bailar en un barco». «¿Y ese taconeo sobre las mesas? ¡Si canta con los pies! No me…».

Fue una media hora intensa. Un baile de opiniones y comentarios, vertiginoso, en muchos momentos, exaltado, serio y alegre. Un gozoso alboroto, dentro y fuera. «Yo me voy contento, he empezado el año divino con esta película». «Es una mala película». «¿Viste a Chano Lobato haciendo palmas a Aurelio Sellés?». Así somos. Nos vemos dentro de 15 días. En las minas. O en el recital de José de la Tomasa (se avisará).

(No quisiéramos irnos sin citar un libro, que para eso el Club Flamenco se reúne en una biblioteca, y pública. Es la reedición por parte de Editorial Rey Lear, en 2006, de seis artículos que publicara Edgar Neville en distintos medios -prensa, revistas-, publicado originalmente por la librería anticuaria El Guadalhorce, de Málaga, en una edición limitada de 200 ejemplares por Ángel Caffarena, en 1963. Como nota curiosa, el autor de la portada de esta reedición -esta que tenéis aquí arriba- es el dibujante de cómics, Miguel Ángel Martín, lo más alejado del flamenco que uno se pueda encontrar como tecno industrial y otro material musical extremo. Otro flamenco que no sabe que lo es).

Fuente:http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/