Club de cine Espigadores: Capitanes de abril

En esta sesión aprovecharemos para hacer un homenaje al país vecino y al mes que acabamos de comenzar. Y es que se cumplen 40 años de un acontecimiento histórico, revestido de halos románticos, porque el ejército se echó a la calle, confraternizó con el pueblo y acabó con una dictadura: la Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974.

Capitanes  de abrilfoto2Veremos Capitanes de abril (2000), de María de Medeiros, y recordaremos (los que tengamos la suficiente perspectiva – es decir, años- para hacerlo) lo que pasaba en España en aquella época.

Capitanes de abril. CartelEjercito¿Será una sesión nostálgica? Pues entonces nada mejor que terminar con la canción que se convirtió en el himno de la Revolución, Grândola, de José Afonso.

Grândola Vila Morena

Zeca Afonso

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina, um amigo
Em cada rosto, igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto, igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola, a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

http://letras.mus.br/zeca-afonso/749168/

Capitanes de abril (Capitães de Abril, Maria de Medeiros, 2000) 123’

Salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid, día 3 de abril de 2014, 19 h

Club de cine Espigadores: Once (Una vez)

Al igual que ocurre en literatura, en el cine tendemos a clasificar las películas en géneros, según unos códigos establecidos (temas, tipos de personajes, ambientes, etc.). Hay géneros que gustan a todo el mundo y otros que despiertan en el espectador afinidad o repulsa. Entre estos últimos podríamos citar la ciencia-ficción y, sobre todo, el musical.

Once¿Por qué? Creo que la razón fundamental radica en la ruptura del discurso: estamos siguiendo un relato cuando, de repente, todo se paraliza y los personajes se ponen a cantar y/o a bailar. Esto supone también una ruptura de la lógica, porque en la vida real (salvo loables excepciones) ni comienza a sonar música celestial ni nadie interrumpe su devenir cotidiano para cantar y bailar como le venga en gana (y es una pena, porque nos alegraría un poco el día, sin duda). En el fondo, si no fuera porque lo asumimos como una convención de género, una película musical es una película surrealista.

Bailes

En nuestro club, cada año (excepto el primero) hemos puesto una película musical, de estilo muy diferente. Se trata de La bella de Moscú (Silk stockings, Rouben Mamoulian, 1957), canto de cisne del musical clásico, y Dinero caído del cielo (Pennies from heaven, Herbert Ross, 1981).

peliculasEn nuestra próxima sesión veremos Once (Una vez), una película clasificada por muchos como musical, pero… ¿es realmente un musical? ¿Sigue las convenciones del género? ¿O es una película con canciones? Lo discutiremos tras la proyección.

OnceLa película ha ganado un montón de premios, tanto de cine independiente como algún Óscar (Mejor canción original) y, en general, ha tenido una gran acogida. De todos modos, siguiendo nuestra antigua costumbre de dar “una de cal y otra de arena”, allá van dos valoraciones críticas de muy distinta índole:

“La música no tiene fronteras: habla con el lenguaje de los sentimientos, el mismo lenguaje con el que amamos. Por eso se llevan tan bien. Por eso una canción es capaz de hacer que quien la escuche pase de ver a una chica feúcha y anodina a mirar a la mujer de la que se está perdidamente enamorado. Por eso la música emociona. Por eso Once enamora.”

“Un tostón, lo que pasa es que vende hoy en día el cantautor que pone caritas de estreñido cuando canta. Encima sin tocamientos. ¿Amistad? Que se compren un perro.”

http://filmaffinity.mforos.com/1360531/7869487-once-una-vez/

¿Con cuál estáis más de acuerdo?

Once (Una vez) (Once, John Carney, 2006). Salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid, día 20 de marzo de 2014, 19 h

Club de Música: El cuarteto de cuerda en el Clasicismo

Cuartetos op. 1, nº 1-4 de Joseph Haydn. Kodaly Quartet

HaydnEl cuarteto de cuerda fue uno de los géneros musicales que más se cultivó durante el Clasicismo musical, desde 1750 a 1800. Aunque Haydn no compuso los primeros cuartetos, sí que podemos considerar que sus obras para esta agrupación constituyeron la base que sirvió de referente para numerosos compositores del momento como Hoffstetter, Pleyel, Mozart o Beethoven.

Haydn, que desde pequeño demostró dotes para la música, fue un ejemplo a lo largo de su vida de los ideales de la Ilustración por su buen carácter, su piedad y su generosidad. Tras recibir clases de composición del maestro Nicola Porpora llegó a componer más de 80 cuartetos de cuerda, en los que supo dar a cada instrumento, (violín primero, violín segundo, viola y chelo), su propio papel protagonista, especialmente en algunas series de sus cuartetos como el opus 20 o el opus 33. Sus melodías gustaban al gran público de diferentes países. Especialmente en Inglaterra y España era considerado una celebridad y recibió contratos de la nobleza y la aristocracia de ambos países.

El cd que os recomendamos incluye el que parece ser su primer cuarteto, el op.1 nº 1, que lleva el sobrenombre de “La caza”. En él podemos apreciar muy bien la estructura ternaria del mismo, (exposición, desarrollo y reexposición) y las melodías cantabiles, tan propias del Clasicismo. El tema principal que abre la obra  –iniciado por todos los instrumentos al unísono, de ritmo ternario y formado por un antecedente y un consecuente-, nos sirve de ejemplo para apreciar la importancia de las melodías en este período musical. Esas melodías, que atraían y siguen atrayendo al gran público, se sustentan con  acompañamientos de notas repetidas,  muchas veces otorgados a la viola y al violonchelo. Así lo observamos sobre todo en este primer Haydn que tanto fue evolucionando a lo largo de sus composiciones, pero que no dejó de mantener su sello personal en todas ellas.

Cuarteto en do mayor nº 19, K. 465 de Wolfgang Amadeus Mozart. Hagen Quartet

Haydn y Mozart fueron algo más que maestro y alumno. Ambos compartieron amistad e incluso tocaban juntos cuartetos de cuerda: Haydn y Dittersdorf al violín, Mozart a la viola y Vanhal al violonchelo. Uno de los cuartetos que interpretaron en la época estas grandes figuras del Clasicismo, se conoce con el sobrenombre de “Disonancias”.  Es el último de los seis que Mozart escribió entre 1782 y 1785 en homenaje a Joseph Haydn. Se dice que los compuso tras escuchar los “Cuartetos rusos” op. 33 de su maestro y amigo.

Esta obra resultó especialmente polémica en la época y algunos autores como Giuseppe Sarti publicaron ataques contra ella, describiendo las secciones como bárbaras, execrables y lamentables. Fetis incluso editó una revisión del inicio del cuarteto, insinuando que Mozart había cometido errores.

En esta soberbia interpretación del Cuarteto Hagen, podemos apreciar cómo Mozart otorga papeles relevantes a todos los instrumentos, mostrándose una gran evolución frente a sus primeros cuartetos para cuerda, donde el violín primero casi siempre llevaba el protagonismo.  Destacar en el primer movimiento la introducción cargada de disonancias que no se resuelven hasta el comienzo del Allegro, donde aflorarán  3 temas contrastantes dentro de la estructura ternaria del mismo. En el segundo movimiento, los diálogos entre violín primero y chelo se constituirán como los pasajes más expresivos del cuarteto. Un minueto y su contrastante trío en modo menor, darán paso a un cuarto movimiento lleno de vitalismo y fuerza en todos los instrumentos, pero donde el violín primero ostentará el papel protagonismo la mayor parte del tiempo.

Tertulia flamenca: Cádiz, capital del cante

Una roca metida en el mar, como un apéndice de la península, como una isla que no quería serlo: Cádiz, punto de idas y venidas y viceversa. Hasta allí se fue, o desde allí se vino la capital que nombra a toda una provincia andaluza, la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, para continuar su recorrido geográfico por los enclaves principales del flamenco y detenerse en uno de sus puntales.

Antes hubo que acordarse, una vez más, de otra baja en el mundo flamenco, Félix Grande, «poeta, aficionado al flamenco y amigo de los flamencos, autor de uno de los libros más bellos que se han escrito sobre este arte, Memoria del Flamenco, dijo Quique Miralles, guía en este viaje a tan especial tómbolo.

Ciudad-de-Cadiz-en-1812Punto importante del tráfico y el comercio marítimo desde siglos y siglos, ciudad rica, cosmopolita, talante liberal, luchadora, flamenca. «Tercios cortos, predominio del ritmo, escasez de lamentos, concentración emotivo expresiva, contención de sentimientos, equilibrio constructivo del cante, utilización de recursos propios (salidas, remates, trabalenguas…)», peculiaridades señaladas por Catalina León Benítez en su libro, El flamenco en Cádiz (Editorial Almuzara, 2006), y más en lo que antes contara Fernando Quiñones en De Cádiz y sus cantes (Seix Barral, 1964 -se sigue reeditando-).

aerea-cadiz-ciudad-antigua-europaLa información es abrumadora y eso que sólo se citan nombres relevantes: El Planeta, El Fillo, Paquirri el Guanté, El Tío José el Granaino, Romero el Tito, Pepa de Oro, El Viejo de la Isla, María Borrico… Enrique el Mellizo…, los que van a configurar el cante.

Topamos con los misterios de origen, algunos resueltos (se citan los hallazgos de Bohórquez sobre El Planeta, o lo que aporta El Afinador de Noticias; y no son los únicos), las anécdotas, las leyendas (los fardos de letras que llegaron a Cádiz), las historias que otros han contado sobre aquellos que hicieron el cante tal y como le conocemos. Más nombres: Aurelio Sellés, Ortega el Viejo, Pericón, La Perla, Manolo Vargas… Canalejas de Puerto Real, El Flecha, Chano Lobato, Chaquetón, Macandé, El Niño de Barbate, Ignacio Espeleta…

Y escuchamos a algunos de ellos, a Aurelio, a Pericón con la malagueña de El Mellizo, a Ramón Medrano y las cantiñas de Las Mirris, Pansequito, Camarón; y a otros que sin ser gaditanos hicieron sus cantes como si lo fueran: Rafael Romero el Gallina por mirabrás… Más que una ciudad, Cádiz es un universo y nos deja un tanto serios.

Sierra 1De repente, en los vídeos que se están proyectando se cuela Jerez -«aún estando tan cerca una ciudad de otra sus formas de hacer y vivir el flamenco son diferentes»- y asistimos a una fiesta por bulerías con Juanillorro y varios viejos, cantando y bailando. Es como pasar de una clase teórica a una práctica, y se agradece. El cante del Tío Mollino cierra la Tertulia y nos vuelve a situar en la contemplación de una ciudad cuyo mero nombre nos llena de cante, de ensoñaciones, de recuerdos. Estamos en Cádiz y Cádiz está aquí.

Al principio de la Tertulia se proyecta un fragmento de Un vogaye andalou, documental dirigido por Jana Bokova en 1990, en su parte dedicada a Cádiz. Aparece un joven Santiago Donday y Juanito Villar, éste en uno de sus cantes dice: «Entré por Valladolid / salí por calle la Sierpe…». Y Pedro Sanz nos adelantó los contenidos de la próxima edición, la once, de las Jornadas Flamencas de esta ciudad, para la primera semana de junio, de la que informaremos más adelante, pues no está cerrada del todo; se barajan nombres como los de Ortiz Nuevo, Gema Caballero, Jeromo Segura, El Pele ¿Poveda?. Idas y venidas, como la del ‘hombre pez’ que se lanzó al mar desde su Liérganes natal para terminar siendo recogido en la bahía de Cádiz; otros santanderinos viajaron por tierra hasta el sur para trabajar en la salazón y quedarse allí regentando tabancos; y Pericón contaba que una noche Manuel Torre y Enrique el Mellizo se encerraron en cuartito y cantaron por montañesas, con gran éxito. Y es que los flamencos son unos ‘chorizos’, que toman de aquí y allí y lo hacen propio. O como en los carnavales de Cádiz, «el que entra en ellos le imprime un carácter… para toda la vida».

La próxima cita de la Tertulia flamenca será el día 21 de marzo, a las ocho de la tarde, con dirección: Triana.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Club de cine Espigadores: El desencanto

Como diría Gasset (me refiero al añorado presentador de Días de cine, Antonio Gasset, no al filósofo): “Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español.”

http://apocalipticoseintegrados.blogspot.com.es/2011/10/las-mejores-frases-de-antonio-gasset-en.html

Por fin le llegó el turno a El desencanto: su proyección se ha pospuesto en varias ocasiones, pero este jueves, 6 de marzo,  veremos una de las películas de culto del cine español. La familia, de nuevo https://unminutoyaescena.wordpress.com/2013/12/12/club-de-cine-espigadores-la-familia-de-nuevo/  (así titulábamos la entrada del blog dedicada a Nido familiar, de Bela Tarr). La familia, esa institución amada y odiada, a la que ninguno hemos elegido y de la que en algunos instantes de nuestra vida, como decía de nuevo Gasset (el presentador), hubiéramos querido desvincularnos… pero a la que siempre volvemos como nuestro refugio más seguro y querido.

Por eso son tantas las películas que tratan de la familia, de forma abierta o encubierta: porque nos atañe profundamente (¿cuál es el auténtico tema de la más famosa trilogía del cine mundial, El padrino?, ¿a qué debe su tremendo éxito?, ¿a ser una película de tantas sobre la mafia?, ¿o a sentirnos reconocidos en los personajes y sus relaciones… familiares?).

El poeta Leopoldo Panero murió en 1962 en Astorga, su ciudad natal. Catorce años más tarde Felicidad Blanc, su viuda, y sus tres hijos evocan aquel caluroso día de agosto. Y a partir de ese recuerdo surgen otros que se van encadenando. Y a través de la palabra y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares que en ningún momento huyen de la expresión de sus diferencias y de sus identidades. (Sinopsis de Filmaffinity)

Director: Jaime Chávarri – Guión: Jaime Chávarri – Música: Franz Schubert – Fotografía:Teo Escamilla (B&W) – Intervienen: Felicidad Blanc, Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero,  Michi Panero – Productora: Elías Querejeta P.C

http://www.filmaffinity.com/es/film493008.html

No he vuelto a ver la película desde que se emitió en Televisión Española (cuando solo había dos cadenas y se pasaban tan pocas películas que no te perdías ninguna) en mis primeros años universitarios. Me conmocionó. Y hace un par de años tuve la oportunidad de hacer un curso con su director, Jaime Chávarri, en el Muces de Segovia, y felicitarle (debe ser duro hacer tu obra maestra con tu primera obra y que te feliciten constantemente por ello y no te digan nada de las siguientes) e invitarle a compartir con nosotros una sesión. No pudo ser. Incluso pensé en entrevistar a Leopoldo María Panero, personaje fundamental de la película y uno de los mejores poetas contemporáneos españoles, por ser el autor de la traducción de A la caza del Snark, de Lewis Carroll, un montaje mítico de Teatro Corsario para mi documental. Tampoco pudo ser.

A continuación, van algunas citas sacadas de internet: uno puede pasar horas navegando y rescatando testimonios. Aconsejo hacerlo después de ver la película (y añadir comentarios a este blog, esta ocasión es una gran oportunidad para romper el hielo).

Leopoldo María Panero, una persona sincera, llena de fuerza, que se convierte en un personaje literario hiriente, con palabras como dardos afilados. De hecho, su propia madre confiesa que Leopoldo es la gran complicación de su vida. Sin lugar a dudas, se hace el dueño de la escena cuando aparece, puede que por la expresión de su mirada, esquiva ante la cámara, o por lo tajante de sus afirmaciones: “En la infancia vivimos y después sobrevivimos”.

No es solamente un documental de 1976 sobre la vida y familia de un poeta falangista. Representa el desencanto de toda una sociedad con una forma de vida, la que le toca vivir, con la familia Panero como protagonistas. Es algo más de una hora y media, donde se definen con tanta precisión los roles familiares que es difícil no sentirse identificado en algún momento. Es la vida misma. Un documental basado en el diálogo que invita a la reflexión personal y al intercambio de ideas.”

http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/493008.html

“Frente a mí, imperturbables, desveladas,/pasan, en silencio, vida y muerte,/evitando, con un rictus cansado,/este fantasma insomne, este papel en blanco,/esta hoguera apagada que perdura”. Son las palabras finales de un poema de su primer libro, pero podrían haberlo sido del último porque Juan Luis Panero escribió siempre variaciones sobre un mismo tema: la vida, su vida, la muerte, su muerte.”

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/09/18/catalunya/1379499562_349906.html

“Éramos tan felices. Creo que ésta era la frase que Michi Panero repetía a lo largo de El desencanto, la película de Jaime Chávarri. 1976. La frase que, de pronto, causa un profundo dolor. Una frase que mira hacia atrás, que deja al presente desasistido y solitario. No, ya no somos felices.”

Soledad Puértolas

http://aquilestraslatortuga.wordpress.com/tag/el-desencanto/

Acabaremos la sesión con algún fragmento de El productor (2006), de Fernando Méndez-Leite, dedicado a Elías Querejeta, donde se habla de la película.

En 1994 Ricardo Franco rodó una segunda parte, titulada Después de tantos años. Será una de nuestras citas para el próximo curso.

Club de cine Espigadores: Encuentra tu sitio

¡Cambio de planes!
Nuestra próxima sesión estará dedicada al estreno, en exclusiva, del vídeo sobre los Clubes de la Biblioteca Pública, recién salido del horno. Porque el Club de cine Espigadores es, como el Barça, más que un club (aunque yo soy del Atleti). Y no nos conformamos con ver y comentar películas, sino que cada año también participamos en alguna práctica audiovisual.

En la primera edición fueron Zeus Pérez y Jorge Vallejo, nuestros compañeros, quienes impartieron un curso intensivo de guion fruto del cual nació 2011, una odisea en la biblioteca. En este cortometraje los miembros del Club de cine escribieron el guion y se hicieron cargo de las labores técnicas y artísticas del rodaje, incluyendo la interpretación.

Astronauta3jpgAstronauta4jpgAstronauta5jpgEl segundo año nuestro invitado de excepción fue el Coro de Gospel Good News de Simancas, que improvisaron (es un decir, ya que tuvimos que ensayarlo a conciencia) un sorprendente flashmob en la sala principal de lectura de la biblioteca (grabado por diez cámaras de forma simultánea), que sigue aumentando día a día sus visitas en Youtube y que ya ha sobrepasado las cien mil.

Y este año los protagonistas han sido todos los clubes de la biblioteca: los de lectura, el de música, el de cine, el de escritura creativa, el de lectura en voz alta, el de flamenco y el de cómic. Cualquiera puede encontrar su lugar en uno de estos clubes, y precisamente así se titula el cortometraje que estrenaremos en nuestra próxima sesión: ¡Encuentra tu sitio!

Fue grabado durante diferentes sesiones de los clubes, y protagonizado por un singular personaje que, con un poco de suerte,  tal vez nos visite…  ¡A ver si se anima!

Comenzaremos la sesión con los dos cortos de los años anteriores y con el estreno del correspondiente al tercer año; la completaremos con el visionado de algunos montajes provisionales y las explicaciones de Jorge Vallejo sobre su trabajo de montaje; y la terminaremos, si queda tiempo suficiente, con el visionado de algún mediometraje o corto de animación.

Será una sesión muy animada (perdón por el chiste recurrente), a la cual están invitados los miembros de todos los Clubes de la Biblioteca Pública.

¡Gracias por vuestra participación!

Tertulia flamenca: La guitarra moderna

«Su precisión rítmica, de compás es la propia de los tocaores actuales, antes de él no se tenía esa precisión. Sabicas es el padre de la guitarra moderna». Mientras, en la cuna del flamenco la guitarra sonaba así:

En su nueva cita, la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Pública de Valladolid volvió a ocuparse de la guitarra flamenca allí donde se había quedado en la anterior charla . De nuevo con Faustino Dueñas como conductor de la historia del toque a través de los tocaores que, «han dejado un sello, una impronta, han tenido una fuerte o singular personalidad». Antes de empezar se recordó a Juan Moneo ‘El Torta’, cuya «lamentable» pérdida aún sentimos con hondo pesar.

«Para mí hay un antes y un después de conocer a Sabicas», contó Faustino citando lo dicho por Paco de Lucía sobre el exiliado guitarrista y su descubrimiento, «de una nueva forma de tocar, un sonido distinto, una perfección, una claridad y una potencia fuera de lo común, una velocidad sin perder el ritmo, que es dificílisimo». El tocaor gitano nacido en Pamplona estaba en lo más alto de su carrera cuando al unirse a Carmen Amaya estalla la Guerra Civil española. Estados Unidos, Nueva York sería su residencia definitiva, donde desarrollaría su arte, y daría clases de guitarra por correspondencia a los flamencos de una España, con una sociedad estancada, incluso en retroceso, impuesta a la fuerza por la tiranía franquista.

En cambio Sabicas estaba en un mundo, América, con un sonido acorde a su tiempo y de ello se iba a beneficiar su toque, mientras aquí (1940-1960) la guitarra flamenca -y el baile, y el cante- sólo podía mirar hacia atrás y confiar en las personalidades singulares para tener algún atisbo de avance. Se hacían pequeños descubrimientos técnicos, se perfeccionaba lo ya hecho o se intentaba algún desvío, pero siempre atados a un sonido de otro tiempo (Esto es teoría nuestra desarrollada a partir de lo expuesto por Dueñas, no es su opinión; añadir que cualquier error en esta entrada es de nuestra exclusiva responsabilidad).

Del toque en la España sin Sabicas habíamos tenido muestras en la anterior charla que terminó con Diego del Gastor y su personal ‘toque de Morón’, y ahora con Melchor de Marchena. «Era sobre todo un tocaor de acompañamiento con un don especial para saber responder, ayudar y motivar al cantaor. Poco menos que se lo rifaban», señalaba Faustino sobre un guitarrista que tocó con todos los grandes, desde la Niña de las Peines, Caracol a Mairena, y apenas dejó escuela, «sí ha dejado huella su toque por tientos».

Hubo otros tocaores que también marcharon de España, hacia otra parte de América, a la del Sur, como Esteban de Sanlúcar, que se asentaría en Argentina. En su toque, el recuerdo, la nostalgia de su tierra, «muy próximo al folklore andaluz», como reflejan sus «Panaderas» o su intervención para animar a su casa discográfica, «a que grabaran a Antonio Mairena». Pero las clases por correspondencia de Sabicas iban llegando a este país y los tocaores tomaban nota. Como Luis Maravilla, que escribió un método de guitarra; Pepe Martínez, Mario Escudero (a quienes hemos hecho referencia aquí), o Manuel Cano, por quien «se creará la Cátedra de Guitarra de Córdoba». A todos ellos escuchamos.

dueñasFaustino Dueñas habla sin apuntes, extrayendo de su memoria datos personales de los tocaores y de sus estilos y técnicas (rasgueo, alzapúa, picados…), así como anécdotas de estos y suyas también, algunas relacionadas con los guitarristas protagonistas de su charla. No hay que olvidar que él es tocaor, de larga trayectoria, bien conocido en estas tierras, cuya flamencura representa, recuerda y defiende, al igual que su entrega sin fisuras al flamenco: «Cuando se estudia la historia del arte, de la cultura, de la música, yo no sé por qué no se mete entre los grandes músicos, personajes importantísimos de la historia de España como Sabicas, Ramón Montoya, Niña de los Peines. Si el flamenco lo hubiesen tenido los ingleses, los americanos estoy seguro que los tendrían con letras de oro en su historia».

¿Cuestión de imperialismo? O como dijo uno de los asistentes a la Tertulia: «Es ignorancia. Con eso de que el flamenco no se entiende, pero sin embargo el inglés como lo habla la Botella, se entiende muy bien…».

Se lanzó la propuesta de una nueva charla de guitarra, de entrar en la contemporaneidad del instrumento, a partir de Paco de Lucía, quien junto a Montoya y Sabicas, son, si Faustino Dueñas tuviera que escoger, «los tres genios de la guitarra flamenca».

Ahí quedo lanzado el guante. La próxima cita de la Tertulia Flamenca este viernes, día 21, ocho de la tarde, pone rumbo a Cádiz.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Tertulia flamenca: Esta tierra flamenca nuestra (notas de Faustino Dueñas sobre flamencos en Castilla)

Al hablar sobre la guitarra flamenca en la pasada Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, -en breve subiremos el resumen-, Faustino Dueñas, tocaor vallisoletano, aprovechó para introducir una serie de datos, apuntes, comentarios que señalaban la relación de esta tierra, y las de sus proximidades, con el flamenco.

amador_gonzalezAsí, al hablar de Sabicas relató lo que le dijo Amador González, guitarrista vallisoletano al que citamos en una entrada de este blog sobre la antigua afición flamenca de esta ciudad. Le contó Amador que, «él y Sabicas tuvieron un mismo maestro de guitarra, Laureano Fartó, durante un poco de tiempo que este pasó en Valladolid. Y que tenía un don especial, aprendía con una rapidez fuera de lo común». Luego el genio de la guitarra se fue a Madrid, donde termina su formación, para irse a Barcelona y formar pareja de éxito con Carmen Amaya. El tocaor y la bailaora volverían a aparecer por aquí, el mismo día que se inició la Guerra Civil española.

También dio Faustino una posible explicación a la presencia de aquel joven Sabicas en esta ciudad, su parentesco con la familia de Pepe Montoyita, los Carbonell. Lo que nos lleva a Enrique Morente, casado con Aurora, hija de Montoyita (el enlace que ponemos sobre el guitarrista lleva a su obituario firmado por el reputado crítico y escritor flamenco Ángel Álvarez Caballero, vallisoletano también).

Otras menciones a estas tierras y el flamenco vinieron al hablar de Luis Maravilla, y para ilustrar sonoramente su toque, Faustino optó por una pieza con el cante de Calderas de Salamanca, hermano de Rafael Farina; también incluyó entre los guitarristas escogidos para ilustrar su charla, que abarcó desde Sabicas hasta Paco de Lucía, a Mario Escudero, quien mucho acompañó a nuestro paisano Vicente Escudero; o a José Motos, salmantino, primo carnal de Farina.

josemotosDe este tocaor gitano contó Dueñas, que estudió y terminó la carrera de Derecho, se formó en la guitarra clásica, y al trasladarse a Madrid descubre el flamenco, «tenía una técnica portentosa; tocó sobre todo para el baile -descubrió a El Güito-, y se retiró del flamenco antes de su muerte, prematura, a los 40 años», dejó dos discos grabados. «Me contó Manuel Cano (guitarrista flamenco)», prosigue Faustino, que Motos, «se casó con una belga, una mujer inteligente, se dedicó a los negocios, se hizo millonario y dejó la guitarra».

Con esta serie de nombres, de sucesos reivindicaba Faustino Dueñas la afición vallisoletana y castellana al flamenco, «nuestra cultura»; y lamentaba que «en Valladolid, desafortunadamente», tuviéramos poco flamenco, «creo que es una ciudad con bastante población y entidad como para que tuviéramos más cosas».

De esas pocas cosas que tenemos aquí, aparte de la Tertulia Flamenca, a la que animó a seguir, «en bien del flamenco», citó las Jornadas Flamencas ‘Ciudad de Valladolid’, como única oferta estable. Aprovechamos esta mención a las Jornadas para traer un enlace a una entrevista con Jeromo Segura, ganador de la última Lámpara Minera, entrevistado por otro buen aficionado vallisoletano, Alfredo J. Gómez, con motivo de dicho premio y de lo que supuso para el cantaor su paso por esta ciudad.

O este otro, reseña de una gala flamenca con aficionados vallisoletanos, en el que fue el último acto celebrado en el Cine Roxy antes de su cierre definitivo, y contó con la participación de Dueñas (en la foto, es el tocaor de la derecha).

Hoy hemos hecho un poco de ‘patria’ creemos bastante acorde con lo que es el flamenco, que lo mismo está en lo global como en el cuartito, en lo grande como en lo pequeño, aquí y allá, sin fronteras (Por último señalar que en el Casino de Soria se muestran hasta el 12 de febrero una serie de fotografías dedicadas al baile flamenco, con imágenes de algun@s de sus más ilustres representantes. Y como tenemos un nuevo seguidor y seguidora -Fulgencio y Patricia-, pues vaya este cante por bulerías de Calderas de Salamanca, a uno y otra dedicados. Gracias por seguirnos).

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Club de cine Espigadores: La parte de los ángeles

¡Por fin le tocó el turno! El año pasado vimos una “comedia inglesa” dirigida por un alemán, Irina Palm, donde se podían apreciar buena parte de las virtudes y, también, los defectos de este casi género cinematográfico cuyo máximo representante es Ken Loach. Y vamos a ver una película suya precisamente unos días antes de que el Festival de Cine de Berlín le conceda el Oso de Oro honorífico por su trayectoria (hay que ver qué oportunos somos siempre).

Ken Loanch

Aunque últimamente sus estrenos pasan casi de puntillas, durante un par de décadas (desde Agenda oculta, en 1990, después de treinta años haciendo cine) una película suya era sinónimo de éxito de taquilla, conquistando un espectro de público más amplio que el cinéfilo convencido. De igual manera que Woody Allen, ha ido estrenando prácticamente una película por año y ha conseguido un buen número de adeptos.

Ken Loach Peliculas

¿Quién no ha visto alguna película de Ken Loach? Mejor dicho, ¿quién no ha visto un par de ellas? O ya puestos, ¿a que muchos de nosotros hemos visto media docena?

JOESweet sixteenfree world

Por ejemplo (filmografía escogida):

  • Agenda oculta (Hidden Agenda) (1990).
  • Riff-Raff (1990).
  • Lloviendo piedras (Raining Stones) (1993).
  • Ladybird Ladybird (1994)
  • Tierra y libertad (Land and Freedom) (1995).
  • La canción de Carla (Carla’s Song) (1996)
  • Mi nombre es Joe (My Name Is Joe) (1998), Espiga de Oro Seminci.
  • Pan y rosas (Bread and Roses) (2000)
  • La cuadrilla (The Navigators) (2001)
  • Felices dieciséis (Sweet Sixteen) (2002), Espiga de Oro Seminci .
  • Sólo un beso (Ae fond Kiss) (2004).Premio del Público Seminci.
  • El viento que agita la cebada (The Wind That Shakes the Barley) (2006)
  • En un mundo libre (It’s a free world) (2007)
  • Buscando a Eric (Looking for Eric) (2009)
  • Route Irish (2010)
  • La parte de los ángeles (The Angels’ Share) (2012)
  • El espíritu del 45 (2013)

 Cathy

La Seminci le dedicó un ciclo hace ya muchos años, donde se pasaron algunas de las películas que hizo para televisión, por ejemplo, Cathy Come Home (1966), todo un descubrimiento: una película sobre los desahucios, mezcla absoluta y sin complejos de documental (incluso con entrevistas) y película de ficción, coincidiendo con lo que algunos hacían al otro lado del charco y adelantándose a la tendencia que más se está imponiendo en el cine actual (y que quien esto escribe lleva tiempo creyendo que se convertirá en el cine característico de nuestra época, razón por la cual en el primer año de nuestro club casi todas las películas que vimos tenían esta particularidad).

Veremos su penúltima película, La parte de los ángeles (The Angels’ Share, 2012). De momento, para abrir boca, un artículo reciente muy interesante, especialmente el tercer párrafo: tras la proyección comprobaremos hasta qué punto es verdad o no lo que para el crítico son las características de su cine.

Ken Loach 3

Ken Loach: lentejas para la clase obrera

Por M.J.L. (Diario de Sevilla, 2 de febrero de 2014)

Todavía recuerdo el artículo sobre Ken Loach y el realismo que nos mandó el poeta Pepe Serrallé para el suplemento Culturas de este periódico. En él decía algo así como que ir a ver una película de Loach era como salir a comer a la calle y pedir lentejas; ajuste de cuentas del poeta con todo ese cine que no estuviera alentado por el ánimo de la fantasía, la aventura o la evasión de la realidad. Por entonces uno no podía estar de acuerdo con esa visión de Loach y del cine de los de su estirpe, aunque ahora, tal vez porque nos hemos hecho viejos y descreídos, entendamos mejor la metáfora.

Loach, a quien ahora se entrega un merecido Oso de Oro honorífico en la Berlinale, ha estado siempre de un mismo lado como cineasta: a saber, desde la izquierda y el pensamiento marxista, del lado de la denuncia frente a los abusos del poder y con una clara voluntad de posicionarse políticamente frente al conservadurismo en sus más diversas manifestaciones. Su último trabajo hasta la fecha, el documental The spirit of 45, sigue siendo una buena muestra de ello y de una voluntad de mantener viva la memoria de la lucha colectiva.

El realismo social de Loach, de larga tradición en el cine británico, sus formas pseudodocumentales atadas desde la escritura y la dramaturgia, su búsqueda denodada, no siempre conseguida a unos mismos niveles, de una transparencia de la enunciación que puede hacer pensar en la realidad filmada a escondidas, ha de entenderse como la traslación de un modelo de pensamiento crítico que busca la pedagogía a toda costa, aunque para ello haya que utilizar las estrategias menos sutiles del maniqueísmo o el subrayado de las dialécticas, siempre presentes en sus historias de gente común.

Aquel Loach lírico de Kes fue dando paso poco a poco a un angry man que intentó desentrañar la podredumbre y los abusos de las instituciones británicas (de la familia a los servicios sociales, del ejército a los pequeños empresarios), sin olvidar nunca que su lado fue siempre el de los desfavorecidos y los miembros de esa clase obrera en vías de extinción a la que él realmente nunca ha pertenecido pero a la que ha dado voz y ha hecho levantar el puño en una filmografía que forma ya por derecho propio parte esencial de la historia del cine moderno.

http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/1700271/ken/loach/lentejas/para/la/clase/obrera.html

Y también repasaremos algunas de las afirmaciones de Luis Martín Arias en su Escrito correspondiente al ciclo que la desaparecida Filmoteca de Caja España dedicó al Cine británico: el realismo sentimental, y que pueden verse en la entrada de este blog a propósito de Irina Palm:

https://unminutoyaescena.wordpress.com/2013/05/02/club-de-cine-espigadores-irina-palm/

Angels

Próximo jueves, 6 de febrero, a las 19:00

La parte de los ángeles (The Angels’ Share) (2012)

Club de cine Espigadores: Código Hays

En la última sesión, a propósito de algunas escenas de la película Alas, hablamos del Código Hays. Resultaba sorprendente que en una película de los años veinte pudieran verse escenas que nunca aparecerían en películas posteriores.
El código Hays fue un código de producción cinematográfico que determinaba con una serie de reglas restrictivas qué se podía ver en pantalla y qué no en las producciones estadounidenses. Creado por la asociación de productores cinematográficos de Estados Unidos (MPAA) describía lo que era considerado moralmente aceptable. Fue escrito por uno de los líderes del Partido Republicano de la época, William H. Hays, uno de los principales miembros del MPAA, y se hizo popular bajo su apellido. Se aplicó desde 1934 hasta que se abandonó en 1967, para dar lugar al nuevo sistema Clasificación por edades de la MPAA.
El código constituyó un sistema de censura, que prohibía la exhibición en Estados Unidos de la mayoría de las películas europeas o independientes que a menudo violaban el estilo de Hollywood.

http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_Hays

Tarzan

Algunas curiosidades sin desperdicio:

“Las escenas de quitarse las ropas deben evitarse si no son indispensables para la trama. En lo sucesivo queda prohibido mostrar a las mujeres quitándose las medias. Nunca un hombre deberá quitar las medias a una mujer. No está permitido para los hombres quitarse el pantalón. Si el argumento lo exige, se los puede mostrar con el pantalón ya quitado a condición, sin embargo, de presentarlos con una ropa interior conveniente.”

“Las exhibiciones están prohibidas. El ombligo también.”

“El buen gusto y la delicadeza deben regir la utilización de los dormitorios. Evitar dar demasiada importancia a la cama. Es preferible que las parejas ca­sadas duerman en camas separadas. Si es imposible evitar la cama común, no se permitirá bajo ningún concepto mostrar a la pareja en la cama al mismo tiempo.”

http://cronicasdeunamovida.blogspot.com.es/2009/10/el-codigo-hays.html#.UumbO_v4IYA

Tarzan  de los monos

(Tarzán de los monos, 1932)

Son ilustrativas las consecuencias del Código Hays en el vestuario de una de las series de películas más famosas de la historia: Tarzán de los monos (1932), Tarzán y su compañera (1934), La fuga de Tarzán (1936),  Tarzán y su hijo (1939), El tesoro de Tarzán (1941)  y Tarzán en Nueva York (1942).

Maureen O'Sullivan as Jane Parker, Tarzan and His Mate, 1934

Maureen O’Sullivan as Jane Parker, Tarzan and His Mate, 1934

Menuda diferencia, ¿no?

Tarzan and his MateTarzan y Jane

http://nzpetesmatteshot.blogspot.com.es/2011/11/me-tarzanyou-jane-mattes-and-effects.html

http://esbilla.wordpress.com/2012/12/23/el-rey-blanco-tarzan-de-los-monos-la-selva-radiante-entrega-i/

Tarzan y familia

¡¡Hasta el próximo jueeeeveeesss…!!