Tertulia flamenca: Triana y Alcalá, sus cantes y nuestra libre inspiración

Y llegamos a Triana, «la madre del cante», «el corazón del flamenco». Jerez, Cádiz, Utrera-Lebrija fueron paradas anteriores de la Tertulia Flamenca -de la Biblioteca Pública de Valladolid-, en su recorrido  por los principales enclaves geográficos del hecho flamenco.

Como se hablará de forma extensa, detallada de la historia de la Triana flamenca, cuando traigamos aquí el trabajo que al respecto ha hecho Pedro Sanz, en esta entrada sólo aparecerán algunos detalles relacionados con este lugar flamenco, ya mítico, otrora muy real.

Más bien nos centraremos en intentar reflejar el ambiente que se genera en la Tertulia, de las controversias, opiniones, comentarios que de forma libre, espontánea suelen surgir, sea cual sea el tema a tratar, incluso al margen de este. Todo ello punteado por la escucha, y el visionado, de los más variados cantes y cantaor@s. Para este día dedicado a Triana, y Alcalá, se contaba con esta selección:

1- Miguel Poveda: Tango del Titi de Triana
2- José el de la Tomasa: Tango de Triana
3- Antonio Mairena: Tango de Triana
4- Esperanza Fernández: Farruca
5- Carmen Linares: Petenera de la Niña de los Peines
6- El Zapatero: Soleares del Zurraque
7- Juan Talega: Soleares de Alcalá y de Mercé la Serneta
8- Platero de Alcalá: Soleares de Alcalá
9- Manolito de María:  Soleares de Alcalá
10- Gabriel Moreno: Siguiriya de Tomás Pavón
11- Pepe de la Matrona: Siguiriya de Torre
12- Manuel Oliver: Martinete
13- Bernardo el de los Lobitos: Nana
14- La Tomasa: Fandango
15- Luis Pastor: Sevillanas
16- Triana Pura: Bulerías
17- La Paquera: Sevillanas
Y con sendos vídeos de Miguel Poveda, con su interpretación de los tangos del Titi, y del Titi y familia haciendo lo propio, empezó todo:
-De flamenco no sabe nadie nada, pero por lo menos hay que entender un poco para discernir entre flamenco de verdad y flamenco para turistas. Poveda, al que respeto muchísimo, que me parece un tío valiente, a mí no me dice nada, su flamenco no es el flamenco que yo entiendo.
-Poveda reconoce que él no ha mamado el flamenco, lo ha aprendido y lo sigue aprendiendo -y tiene esa honradez en decirlo-, de la manera más fiel posible. Creo que en estos tangos que interpreta sí hay un parecido, una similitud muy firme en cuanto a plasmar su esencia, y creo que lo hace muy bien.
-Poveda lo ha calcado, eso hay que reconocerlo. Luego, ¿qué nos pellizca más? A mí el tango interpretado por el Titi, ese flamenco en estado puro. Pero Poveda no está haciendo fusión extraña.
-¿Qué han hecho los payos por el flamenco? Embellecerlo. Mejorarlo, creo que no. El flamenco sigue siendo el cante de los gitanos.

Ilustración de Mercedes García para la tertulia sobre Triana

-Triana tiene la peculiaridad de un cante muy definido: el de las gitanerías y el de los gachés -este criticado desde la oficialidad representada por Antonio Mairena, que ponía a parir a Ramón Ollero, uno de sus creadores-, estas dos maneras de interpretar el flamenco han convivido en Triana.
-Pepe el de la Matrona (le vemos y escuchamos por livianas y serrana) interpretaba como los gitanos, que iban a verle. Canta sembrao, y no era de Triana.
-Triana ha influido de una manera brutal en los cantes que se hacen en otras zonas.
-Las soleares de Alcalá se han mantenido puras, en Triana, no (vídeo de Enrique de la Paula, hijo de Joaquín el de la Paula, que «engrandeció el cante, y no grabó ningún disco»).
-Las maneras tradicionales de interpretar las soleares eran ligando los tercios, sin respirar, como una especie de abusar de facultades…
-Así ya no se canta.
-… los de Alcalá acortan y separan los tercios.
-Antonio Mairena cuando cantaba por soleá…
-Nuestra generación le tiene que agradecer todo.
-… no acababa nunca, era pesadísimo.
-Y la apolá sale de Triana.
-¿Y cuando la hace Chiquetete?
-La hace bien.
-No, muy bien. Y también bien por tarantos, y tangos.
-El tango es uno de los palos más generosos, con más colores y sabores que ha dado Triana, de los que hay tres o cuatro variantes (Niña de los Peines, Manuel Vallejo). A diferencia de otros tangos más hondos como los de Frijones (Jerez), los derivados del Mellizo (Cádiz) o más arrumbados, amables como los del Piyayo (Málaga), los de Triana tienen esos aires, melismas caribeños.
-¿Por qué no se llevaron el cante de Triana a las 3.000 viviendas? ¿por qué se pierde? ¿sólo echaron los gerifaltes del franquismo a los gitanos? ¿los payos se quedaron?
-Hoy Triana es otra cosa.

Se suceden cantes por soleá de Juan Talega, del Arenero, se cita a los Pelaos, Los Caganchos, Tomás Pavón («uno de los mayores conservadores del cante de Triana, como su hermana, Pastora»), se apuntan nombres que faltan (Pepe el de la Culata, Naranjito de Triana…) y llegamos al final, que nunca es tal, pues la cita sigue fuera de la biblioteca.
Cierre circular, al estilo clásico, pues termina la Tertulia como empezó: con sones de fiesta, de alegría. Por arte y gracia de Lole, La Negra y familia, que al cantar en árabe nos recuerdan que la principal influencia del flamenco -o lo jondo, lo gitano- está en lo árabe (y en particular la de su rama sufí). Asunto para otro momento.

"Bailaora" de Francisco Casado«Bailaora»,de Francisco Casado

(Esta entrada corresponde a la tertulia celebrada el 21 de marzo)

La próxima reunión en la Biblioteca Pública será el 16 de mayo en la que veremos «Triana pura y pura» de Ricardo Pachón.

http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Tertulia flamenca: En recuerdo (Paco de Lucía, Moraíto, Niño Miguel, Enrique de Melchor, Luis Pastor…)

Un primer recuerdo de Moraíto es en un recital de José Mercé, al que acompañaba. Fue en el aún no remodelado Teatro Zorrilla de Valladolid, antes de que Del amanecer se convirtiera en superventas. Hacia la mitad del recital Mercé dejó solo al tocaor jerezano, su toque despertó un concierto que estaba pasando sin pena ni gloria.
Recuerdos, algunos expresados; comentarios, pocos; sobre todo, ver y escuchar a tocaores que nos han dejado recientemente. A ellos estuvo dedicada la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, el pasado viernes .
Empezó con Moraíto, de ‘chico’, acompañando a un igualmente joven El Torta, y luego a Luis de la Pica. Jerezanos todos que han dejado huella en el flamenco, en la afición y en los propios artistas: «A pocos flamencos se les ha llorado tanto como a Luis de la Pica, se le tenía un cariño tremendo. No acabó de ser profesional, pero fue amigo de todos; muy buen compañero de juergas… En su único disco (y libro: El duende taciturno) pone: Mientras el Camarón se bebía un vaso de leche con un poco de pepermint, el Luis de la Pica se bebía océanos de fino La Ina».
De Moraíto -«buena gente, afable, algo que suele ser una característica común a la mayoría de los guitarristas»-, pasamos a Enrique de Melchor. Le vemos en sus inicios acompañando a un joven José Menese, al que seguiría acompañando hasta el final, en una petenera; y en solitario, haciendo la farruca.
Turno para Luis Pastor, guitarrista de la ‘vieja escuela’ («estuvo aquí en varias ocasiones, una con Chano Lobato, buen amigo suyo»). Le recordamos en este vídeo, acompañando el baile del garrotín de su mujer, Luisa Romero, y el cante de su suegro, Rafael Romero el Gallina («Luis era un gran aficionado a los toros, cuando venía por aquí le gustaba tomar el vino en los bares de la Plaza del Viejo Coso, para él un lugar hermosísimo; no le gustaba la tónica, ni los refrescos, los tintos era lo que le gustaba»).
Se sigue con Niño Miguel, muy joven, por soleá. Un talento golpeado por la vida, admirado por Paco de Lucía.
Concierto-de-Aranjuez---Paco-de-Lucia
Todo un año de Tertulia podría dedicarse a Paco de Lucía. Quedaron apuntados un par de comentarios: «Deutsche Grammophon ha tenido entre sus diez discos más vendidos, El Concierto de Aranjuez; hace unos años, Simon Rattle, titular de la Orquesta Filarmónica de Berlín, decía que esa grabación era canónica… /y Paco de Lucía dio el verdadero toque español a la música clásica española/… se dice que hacía fusión con el jazz, y no es exacta tal definición; más bien habría que decir que su acercamiento a músicos de jazz fue su forma de situar el flamenco en el mundo, como ya sucediera en la época de entreguerras -principios siglo XX- al asociarse el flamenco con las vanguardias artísticas –La Argentina-…».

Un ejemplo de esto último se vio en un vídeo con su famoso sexteto donde músicos de jazz, y rock (Pardo-flauta, Benavent-bajo, Dantas-cajón) sonaban flamencos, y no al revés; ni donde el flamenco era un adorno en una pieza de jazz. Y para terminar, Paco de Lucía y Camarón, llevando nuestra pequeñez hacia la grandeza.
Con la memoria sensibilizada concluía la primera parte de la tertulia.

carteldia gitanosDicen que el flamenco cambia las penas por las alegrías, y así sucedió a continuación del recuerdo a estos grandes tocaores. Dieron un paso al frente algunos de nuestros aficionados: Bernardo y Castañeta al cante; Miguel Uña, al toque; Toño y Óscar, a las palmas, y las ganas y el entusiasmo de tod@s l@s allí presentes. A nuestros aficionados se sumaron tres compañeras de la Fundación Secretariado Gitano de Valladolid, con su presidenta al frente. Una de ellas hizo unos cantes («Como el agua», alegrías, bulerías de Cádiz), otra  se hizo un baile (también Paco el de Castronuño se arrancó; primero, con un baile ‘galvanizado’, luego más suelto). Y con alegría finalizó la cita, prolongada hacia el exterior de la Biblioteca. El Club Flamenco de la Biblioteca volverá hacia mayo con los amigos de la peña de Medina del Campo, si no hay alguna sorpresa antes.

Club de cine Espigadores: Capitanes de abril

En esta sesión aprovecharemos para hacer un homenaje al país vecino y al mes que acabamos de comenzar. Y es que se cumplen 40 años de un acontecimiento histórico, revestido de halos románticos, porque el ejército se echó a la calle, confraternizó con el pueblo y acabó con una dictadura: la Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974.

Capitanes  de abrilfoto2Veremos Capitanes de abril (2000), de María de Medeiros, y recordaremos (los que tengamos la suficiente perspectiva – es decir, años- para hacerlo) lo que pasaba en España en aquella época.

Capitanes de abril. CartelEjercito¿Será una sesión nostálgica? Pues entonces nada mejor que terminar con la canción que se convirtió en el himno de la Revolución, Grândola, de José Afonso.

Grândola Vila Morena

Zeca Afonso

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina, um amigo
Em cada rosto, igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto, igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola, a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

http://letras.mus.br/zeca-afonso/749168/

Capitanes de abril (Capitães de Abril, Maria de Medeiros, 2000) 123’

Salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid, día 3 de abril de 2014, 19 h

Club de cine Espigadores: Once (Una vez)

Al igual que ocurre en literatura, en el cine tendemos a clasificar las películas en géneros, según unos códigos establecidos (temas, tipos de personajes, ambientes, etc.). Hay géneros que gustan a todo el mundo y otros que despiertan en el espectador afinidad o repulsa. Entre estos últimos podríamos citar la ciencia-ficción y, sobre todo, el musical.

Once¿Por qué? Creo que la razón fundamental radica en la ruptura del discurso: estamos siguiendo un relato cuando, de repente, todo se paraliza y los personajes se ponen a cantar y/o a bailar. Esto supone también una ruptura de la lógica, porque en la vida real (salvo loables excepciones) ni comienza a sonar música celestial ni nadie interrumpe su devenir cotidiano para cantar y bailar como le venga en gana (y es una pena, porque nos alegraría un poco el día, sin duda). En el fondo, si no fuera porque lo asumimos como una convención de género, una película musical es una película surrealista.

Bailes

En nuestro club, cada año (excepto el primero) hemos puesto una película musical, de estilo muy diferente. Se trata de La bella de Moscú (Silk stockings, Rouben Mamoulian, 1957), canto de cisne del musical clásico, y Dinero caído del cielo (Pennies from heaven, Herbert Ross, 1981).

peliculasEn nuestra próxima sesión veremos Once (Una vez), una película clasificada por muchos como musical, pero… ¿es realmente un musical? ¿Sigue las convenciones del género? ¿O es una película con canciones? Lo discutiremos tras la proyección.

OnceLa película ha ganado un montón de premios, tanto de cine independiente como algún Óscar (Mejor canción original) y, en general, ha tenido una gran acogida. De todos modos, siguiendo nuestra antigua costumbre de dar “una de cal y otra de arena”, allá van dos valoraciones críticas de muy distinta índole:

“La música no tiene fronteras: habla con el lenguaje de los sentimientos, el mismo lenguaje con el que amamos. Por eso se llevan tan bien. Por eso una canción es capaz de hacer que quien la escuche pase de ver a una chica feúcha y anodina a mirar a la mujer de la que se está perdidamente enamorado. Por eso la música emociona. Por eso Once enamora.”

“Un tostón, lo que pasa es que vende hoy en día el cantautor que pone caritas de estreñido cuando canta. Encima sin tocamientos. ¿Amistad? Que se compren un perro.”

http://filmaffinity.mforos.com/1360531/7869487-once-una-vez/

¿Con cuál estáis más de acuerdo?

Once (Una vez) (Once, John Carney, 2006). Salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid, día 20 de marzo de 2014, 19 h

Club de Música: El cuarteto de cuerda en el Clasicismo

Cuartetos op. 1, nº 1-4 de Joseph Haydn. Kodaly Quartet

HaydnEl cuarteto de cuerda fue uno de los géneros musicales que más se cultivó durante el Clasicismo musical, desde 1750 a 1800. Aunque Haydn no compuso los primeros cuartetos, sí que podemos considerar que sus obras para esta agrupación constituyeron la base que sirvió de referente para numerosos compositores del momento como Hoffstetter, Pleyel, Mozart o Beethoven.

Haydn, que desde pequeño demostró dotes para la música, fue un ejemplo a lo largo de su vida de los ideales de la Ilustración por su buen carácter, su piedad y su generosidad. Tras recibir clases de composición del maestro Nicola Porpora llegó a componer más de 80 cuartetos de cuerda, en los que supo dar a cada instrumento, (violín primero, violín segundo, viola y chelo), su propio papel protagonista, especialmente en algunas series de sus cuartetos como el opus 20 o el opus 33. Sus melodías gustaban al gran público de diferentes países. Especialmente en Inglaterra y España era considerado una celebridad y recibió contratos de la nobleza y la aristocracia de ambos países.

El cd que os recomendamos incluye el que parece ser su primer cuarteto, el op.1 nº 1, que lleva el sobrenombre de “La caza”. En él podemos apreciar muy bien la estructura ternaria del mismo, (exposición, desarrollo y reexposición) y las melodías cantabiles, tan propias del Clasicismo. El tema principal que abre la obra  –iniciado por todos los instrumentos al unísono, de ritmo ternario y formado por un antecedente y un consecuente-, nos sirve de ejemplo para apreciar la importancia de las melodías en este período musical. Esas melodías, que atraían y siguen atrayendo al gran público, se sustentan con  acompañamientos de notas repetidas,  muchas veces otorgados a la viola y al violonchelo. Así lo observamos sobre todo en este primer Haydn que tanto fue evolucionando a lo largo de sus composiciones, pero que no dejó de mantener su sello personal en todas ellas.

Cuarteto en do mayor nº 19, K. 465 de Wolfgang Amadeus Mozart. Hagen Quartet

Haydn y Mozart fueron algo más que maestro y alumno. Ambos compartieron amistad e incluso tocaban juntos cuartetos de cuerda: Haydn y Dittersdorf al violín, Mozart a la viola y Vanhal al violonchelo. Uno de los cuartetos que interpretaron en la época estas grandes figuras del Clasicismo, se conoce con el sobrenombre de “Disonancias”.  Es el último de los seis que Mozart escribió entre 1782 y 1785 en homenaje a Joseph Haydn. Se dice que los compuso tras escuchar los “Cuartetos rusos” op. 33 de su maestro y amigo.

Esta obra resultó especialmente polémica en la época y algunos autores como Giuseppe Sarti publicaron ataques contra ella, describiendo las secciones como bárbaras, execrables y lamentables. Fetis incluso editó una revisión del inicio del cuarteto, insinuando que Mozart había cometido errores.

En esta soberbia interpretación del Cuarteto Hagen, podemos apreciar cómo Mozart otorga papeles relevantes a todos los instrumentos, mostrándose una gran evolución frente a sus primeros cuartetos para cuerda, donde el violín primero casi siempre llevaba el protagonismo.  Destacar en el primer movimiento la introducción cargada de disonancias que no se resuelven hasta el comienzo del Allegro, donde aflorarán  3 temas contrastantes dentro de la estructura ternaria del mismo. En el segundo movimiento, los diálogos entre violín primero y chelo se constituirán como los pasajes más expresivos del cuarteto. Un minueto y su contrastante trío en modo menor, darán paso a un cuarto movimiento lleno de vitalismo y fuerza en todos los instrumentos, pero donde el violín primero ostentará el papel protagonismo la mayor parte del tiempo.

Tertulia flamenca: Cádiz, capital del cante

Una roca metida en el mar, como un apéndice de la península, como una isla que no quería serlo: Cádiz, punto de idas y venidas y viceversa. Hasta allí se fue, o desde allí se vino la capital que nombra a toda una provincia andaluza, la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, para continuar su recorrido geográfico por los enclaves principales del flamenco y detenerse en uno de sus puntales.

Antes hubo que acordarse, una vez más, de otra baja en el mundo flamenco, Félix Grande, «poeta, aficionado al flamenco y amigo de los flamencos, autor de uno de los libros más bellos que se han escrito sobre este arte, Memoria del Flamenco, dijo Quique Miralles, guía en este viaje a tan especial tómbolo.

Ciudad-de-Cadiz-en-1812Punto importante del tráfico y el comercio marítimo desde siglos y siglos, ciudad rica, cosmopolita, talante liberal, luchadora, flamenca. «Tercios cortos, predominio del ritmo, escasez de lamentos, concentración emotivo expresiva, contención de sentimientos, equilibrio constructivo del cante, utilización de recursos propios (salidas, remates, trabalenguas…)», peculiaridades señaladas por Catalina León Benítez en su libro, El flamenco en Cádiz (Editorial Almuzara, 2006), y más en lo que antes contara Fernando Quiñones en De Cádiz y sus cantes (Seix Barral, 1964 -se sigue reeditando-).

aerea-cadiz-ciudad-antigua-europaLa información es abrumadora y eso que sólo se citan nombres relevantes: El Planeta, El Fillo, Paquirri el Guanté, El Tío José el Granaino, Romero el Tito, Pepa de Oro, El Viejo de la Isla, María Borrico… Enrique el Mellizo…, los que van a configurar el cante.

Topamos con los misterios de origen, algunos resueltos (se citan los hallazgos de Bohórquez sobre El Planeta, o lo que aporta El Afinador de Noticias; y no son los únicos), las anécdotas, las leyendas (los fardos de letras que llegaron a Cádiz), las historias que otros han contado sobre aquellos que hicieron el cante tal y como le conocemos. Más nombres: Aurelio Sellés, Ortega el Viejo, Pericón, La Perla, Manolo Vargas… Canalejas de Puerto Real, El Flecha, Chano Lobato, Chaquetón, Macandé, El Niño de Barbate, Ignacio Espeleta…

Y escuchamos a algunos de ellos, a Aurelio, a Pericón con la malagueña de El Mellizo, a Ramón Medrano y las cantiñas de Las Mirris, Pansequito, Camarón; y a otros que sin ser gaditanos hicieron sus cantes como si lo fueran: Rafael Romero el Gallina por mirabrás… Más que una ciudad, Cádiz es un universo y nos deja un tanto serios.

Sierra 1De repente, en los vídeos que se están proyectando se cuela Jerez -«aún estando tan cerca una ciudad de otra sus formas de hacer y vivir el flamenco son diferentes»- y asistimos a una fiesta por bulerías con Juanillorro y varios viejos, cantando y bailando. Es como pasar de una clase teórica a una práctica, y se agradece. El cante del Tío Mollino cierra la Tertulia y nos vuelve a situar en la contemplación de una ciudad cuyo mero nombre nos llena de cante, de ensoñaciones, de recuerdos. Estamos en Cádiz y Cádiz está aquí.

Al principio de la Tertulia se proyecta un fragmento de Un vogaye andalou, documental dirigido por Jana Bokova en 1990, en su parte dedicada a Cádiz. Aparece un joven Santiago Donday y Juanito Villar, éste en uno de sus cantes dice: «Entré por Valladolid / salí por calle la Sierpe…». Y Pedro Sanz nos adelantó los contenidos de la próxima edición, la once, de las Jornadas Flamencas de esta ciudad, para la primera semana de junio, de la que informaremos más adelante, pues no está cerrada del todo; se barajan nombres como los de Ortiz Nuevo, Gema Caballero, Jeromo Segura, El Pele ¿Poveda?. Idas y venidas, como la del ‘hombre pez’ que se lanzó al mar desde su Liérganes natal para terminar siendo recogido en la bahía de Cádiz; otros santanderinos viajaron por tierra hasta el sur para trabajar en la salazón y quedarse allí regentando tabancos; y Pericón contaba que una noche Manuel Torre y Enrique el Mellizo se encerraron en cuartito y cantaron por montañesas, con gran éxito. Y es que los flamencos son unos ‘chorizos’, que toman de aquí y allí y lo hacen propio. O como en los carnavales de Cádiz, «el que entra en ellos le imprime un carácter… para toda la vida».

La próxima cita de la Tertulia flamenca será el día 21 de marzo, a las ocho de la tarde, con dirección: Triana.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Club de cine Espigadores: El desencanto

Como diría Gasset (me refiero al añorado presentador de Días de cine, Antonio Gasset, no al filósofo): “Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español.”

http://apocalipticoseintegrados.blogspot.com.es/2011/10/las-mejores-frases-de-antonio-gasset-en.html

Por fin le llegó el turno a El desencanto: su proyección se ha pospuesto en varias ocasiones, pero este jueves, 6 de marzo,  veremos una de las películas de culto del cine español. La familia, de nuevo https://unminutoyaescena.wordpress.com/2013/12/12/club-de-cine-espigadores-la-familia-de-nuevo/  (así titulábamos la entrada del blog dedicada a Nido familiar, de Bela Tarr). La familia, esa institución amada y odiada, a la que ninguno hemos elegido y de la que en algunos instantes de nuestra vida, como decía de nuevo Gasset (el presentador), hubiéramos querido desvincularnos… pero a la que siempre volvemos como nuestro refugio más seguro y querido.

Por eso son tantas las películas que tratan de la familia, de forma abierta o encubierta: porque nos atañe profundamente (¿cuál es el auténtico tema de la más famosa trilogía del cine mundial, El padrino?, ¿a qué debe su tremendo éxito?, ¿a ser una película de tantas sobre la mafia?, ¿o a sentirnos reconocidos en los personajes y sus relaciones… familiares?).

El poeta Leopoldo Panero murió en 1962 en Astorga, su ciudad natal. Catorce años más tarde Felicidad Blanc, su viuda, y sus tres hijos evocan aquel caluroso día de agosto. Y a partir de ese recuerdo surgen otros que se van encadenando. Y a través de la palabra y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares que en ningún momento huyen de la expresión de sus diferencias y de sus identidades. (Sinopsis de Filmaffinity)

Director: Jaime Chávarri – Guión: Jaime Chávarri – Música: Franz Schubert – Fotografía:Teo Escamilla (B&W) – Intervienen: Felicidad Blanc, Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero,  Michi Panero – Productora: Elías Querejeta P.C

http://www.filmaffinity.com/es/film493008.html

No he vuelto a ver la película desde que se emitió en Televisión Española (cuando solo había dos cadenas y se pasaban tan pocas películas que no te perdías ninguna) en mis primeros años universitarios. Me conmocionó. Y hace un par de años tuve la oportunidad de hacer un curso con su director, Jaime Chávarri, en el Muces de Segovia, y felicitarle (debe ser duro hacer tu obra maestra con tu primera obra y que te feliciten constantemente por ello y no te digan nada de las siguientes) e invitarle a compartir con nosotros una sesión. No pudo ser. Incluso pensé en entrevistar a Leopoldo María Panero, personaje fundamental de la película y uno de los mejores poetas contemporáneos españoles, por ser el autor de la traducción de A la caza del Snark, de Lewis Carroll, un montaje mítico de Teatro Corsario para mi documental. Tampoco pudo ser.

A continuación, van algunas citas sacadas de internet: uno puede pasar horas navegando y rescatando testimonios. Aconsejo hacerlo después de ver la película (y añadir comentarios a este blog, esta ocasión es una gran oportunidad para romper el hielo).

Leopoldo María Panero, una persona sincera, llena de fuerza, que se convierte en un personaje literario hiriente, con palabras como dardos afilados. De hecho, su propia madre confiesa que Leopoldo es la gran complicación de su vida. Sin lugar a dudas, se hace el dueño de la escena cuando aparece, puede que por la expresión de su mirada, esquiva ante la cámara, o por lo tajante de sus afirmaciones: “En la infancia vivimos y después sobrevivimos”.

No es solamente un documental de 1976 sobre la vida y familia de un poeta falangista. Representa el desencanto de toda una sociedad con una forma de vida, la que le toca vivir, con la familia Panero como protagonistas. Es algo más de una hora y media, donde se definen con tanta precisión los roles familiares que es difícil no sentirse identificado en algún momento. Es la vida misma. Un documental basado en el diálogo que invita a la reflexión personal y al intercambio de ideas.”

http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/493008.html

“Frente a mí, imperturbables, desveladas,/pasan, en silencio, vida y muerte,/evitando, con un rictus cansado,/este fantasma insomne, este papel en blanco,/esta hoguera apagada que perdura”. Son las palabras finales de un poema de su primer libro, pero podrían haberlo sido del último porque Juan Luis Panero escribió siempre variaciones sobre un mismo tema: la vida, su vida, la muerte, su muerte.”

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/09/18/catalunya/1379499562_349906.html

“Éramos tan felices. Creo que ésta era la frase que Michi Panero repetía a lo largo de El desencanto, la película de Jaime Chávarri. 1976. La frase que, de pronto, causa un profundo dolor. Una frase que mira hacia atrás, que deja al presente desasistido y solitario. No, ya no somos felices.”

Soledad Puértolas

http://aquilestraslatortuga.wordpress.com/tag/el-desencanto/

Acabaremos la sesión con algún fragmento de El productor (2006), de Fernando Méndez-Leite, dedicado a Elías Querejeta, donde se habla de la película.

En 1994 Ricardo Franco rodó una segunda parte, titulada Después de tantos años. Será una de nuestras citas para el próximo curso.

Club de cine Espigadores: Encuentra tu sitio

¡Cambio de planes!
Nuestra próxima sesión estará dedicada al estreno, en exclusiva, del vídeo sobre los Clubes de la Biblioteca Pública, recién salido del horno. Porque el Club de cine Espigadores es, como el Barça, más que un club (aunque yo soy del Atleti). Y no nos conformamos con ver y comentar películas, sino que cada año también participamos en alguna práctica audiovisual.

En la primera edición fueron Zeus Pérez y Jorge Vallejo, nuestros compañeros, quienes impartieron un curso intensivo de guion fruto del cual nació 2011, una odisea en la biblioteca. En este cortometraje los miembros del Club de cine escribieron el guion y se hicieron cargo de las labores técnicas y artísticas del rodaje, incluyendo la interpretación.

Astronauta3jpgAstronauta4jpgAstronauta5jpgEl segundo año nuestro invitado de excepción fue el Coro de Gospel Good News de Simancas, que improvisaron (es un decir, ya que tuvimos que ensayarlo a conciencia) un sorprendente flashmob en la sala principal de lectura de la biblioteca (grabado por diez cámaras de forma simultánea), que sigue aumentando día a día sus visitas en Youtube y que ya ha sobrepasado las cien mil.

Y este año los protagonistas han sido todos los clubes de la biblioteca: los de lectura, el de música, el de cine, el de escritura creativa, el de lectura en voz alta, el de flamenco y el de cómic. Cualquiera puede encontrar su lugar en uno de estos clubes, y precisamente así se titula el cortometraje que estrenaremos en nuestra próxima sesión: ¡Encuentra tu sitio!

Fue grabado durante diferentes sesiones de los clubes, y protagonizado por un singular personaje que, con un poco de suerte,  tal vez nos visite…  ¡A ver si se anima!

Comenzaremos la sesión con los dos cortos de los años anteriores y con el estreno del correspondiente al tercer año; la completaremos con el visionado de algunos montajes provisionales y las explicaciones de Jorge Vallejo sobre su trabajo de montaje; y la terminaremos, si queda tiempo suficiente, con el visionado de algún mediometraje o corto de animación.

Será una sesión muy animada (perdón por el chiste recurrente), a la cual están invitados los miembros de todos los Clubes de la Biblioteca Pública.

¡Gracias por vuestra participación!

Tertulia flamenca: La guitarra moderna

«Su precisión rítmica, de compás es la propia de los tocaores actuales, antes de él no se tenía esa precisión. Sabicas es el padre de la guitarra moderna». Mientras, en la cuna del flamenco la guitarra sonaba así:

En su nueva cita, la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Pública de Valladolid volvió a ocuparse de la guitarra flamenca allí donde se había quedado en la anterior charla . De nuevo con Faustino Dueñas como conductor de la historia del toque a través de los tocaores que, «han dejado un sello, una impronta, han tenido una fuerte o singular personalidad». Antes de empezar se recordó a Juan Moneo ‘El Torta’, cuya «lamentable» pérdida aún sentimos con hondo pesar.

«Para mí hay un antes y un después de conocer a Sabicas», contó Faustino citando lo dicho por Paco de Lucía sobre el exiliado guitarrista y su descubrimiento, «de una nueva forma de tocar, un sonido distinto, una perfección, una claridad y una potencia fuera de lo común, una velocidad sin perder el ritmo, que es dificílisimo». El tocaor gitano nacido en Pamplona estaba en lo más alto de su carrera cuando al unirse a Carmen Amaya estalla la Guerra Civil española. Estados Unidos, Nueva York sería su residencia definitiva, donde desarrollaría su arte, y daría clases de guitarra por correspondencia a los flamencos de una España, con una sociedad estancada, incluso en retroceso, impuesta a la fuerza por la tiranía franquista.

En cambio Sabicas estaba en un mundo, América, con un sonido acorde a su tiempo y de ello se iba a beneficiar su toque, mientras aquí (1940-1960) la guitarra flamenca -y el baile, y el cante- sólo podía mirar hacia atrás y confiar en las personalidades singulares para tener algún atisbo de avance. Se hacían pequeños descubrimientos técnicos, se perfeccionaba lo ya hecho o se intentaba algún desvío, pero siempre atados a un sonido de otro tiempo (Esto es teoría nuestra desarrollada a partir de lo expuesto por Dueñas, no es su opinión; añadir que cualquier error en esta entrada es de nuestra exclusiva responsabilidad).

Del toque en la España sin Sabicas habíamos tenido muestras en la anterior charla que terminó con Diego del Gastor y su personal ‘toque de Morón’, y ahora con Melchor de Marchena. «Era sobre todo un tocaor de acompañamiento con un don especial para saber responder, ayudar y motivar al cantaor. Poco menos que se lo rifaban», señalaba Faustino sobre un guitarrista que tocó con todos los grandes, desde la Niña de las Peines, Caracol a Mairena, y apenas dejó escuela, «sí ha dejado huella su toque por tientos».

Hubo otros tocaores que también marcharon de España, hacia otra parte de América, a la del Sur, como Esteban de Sanlúcar, que se asentaría en Argentina. En su toque, el recuerdo, la nostalgia de su tierra, «muy próximo al folklore andaluz», como reflejan sus «Panaderas» o su intervención para animar a su casa discográfica, «a que grabaran a Antonio Mairena». Pero las clases por correspondencia de Sabicas iban llegando a este país y los tocaores tomaban nota. Como Luis Maravilla, que escribió un método de guitarra; Pepe Martínez, Mario Escudero (a quienes hemos hecho referencia aquí), o Manuel Cano, por quien «se creará la Cátedra de Guitarra de Córdoba». A todos ellos escuchamos.

dueñasFaustino Dueñas habla sin apuntes, extrayendo de su memoria datos personales de los tocaores y de sus estilos y técnicas (rasgueo, alzapúa, picados…), así como anécdotas de estos y suyas también, algunas relacionadas con los guitarristas protagonistas de su charla. No hay que olvidar que él es tocaor, de larga trayectoria, bien conocido en estas tierras, cuya flamencura representa, recuerda y defiende, al igual que su entrega sin fisuras al flamenco: «Cuando se estudia la historia del arte, de la cultura, de la música, yo no sé por qué no se mete entre los grandes músicos, personajes importantísimos de la historia de España como Sabicas, Ramón Montoya, Niña de los Peines. Si el flamenco lo hubiesen tenido los ingleses, los americanos estoy seguro que los tendrían con letras de oro en su historia».

¿Cuestión de imperialismo? O como dijo uno de los asistentes a la Tertulia: «Es ignorancia. Con eso de que el flamenco no se entiende, pero sin embargo el inglés como lo habla la Botella, se entiende muy bien…».

Se lanzó la propuesta de una nueva charla de guitarra, de entrar en la contemporaneidad del instrumento, a partir de Paco de Lucía, quien junto a Montoya y Sabicas, son, si Faustino Dueñas tuviera que escoger, «los tres genios de la guitarra flamenca».

Ahí quedo lanzado el guante. La próxima cita de la Tertulia Flamenca este viernes, día 21, ocho de la tarde, pone rumbo a Cádiz.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/