Club de cine Espigadores: ¡Y van tres…!

Como es habitual, una semana antes de la Seminci comenzamos una nueva edición del Club de Cine de la Biblioteca Pública de Valladolid, la tercera.

Nuestro objetivo: descubrir películas difíciles de ver en los canales habituales y, tras la proyección, intercambiar opiniones sobre ellas, sobre el cine y sobre la vida en general. Al igual que Agnès Varda en Los espigadores y la espigadora (2002), que inauguró el club, queremos recolectar imágenes, ideas, sensaciones… del mundo que nos rodea, de los libros que leemos, de la música que escuchamos, de las películas que vemos.

En las dos ediciones anteriores hemos disfrutado (y sufrido, a veces) con Rossellini, Winterbottom, Lukas Moodysson, Kieslowski, Cronemberg, Kore-eda, Roy Andersson, Kiarostami, Rodrigo García o Zhang Yimou; hemos buscado el rayo verde con Rohmer, nubes pasajeras con Kaurismäki y un beso a medianoche con Alex Holdridge; enmudecimos con King Vidor, enviamos nueve cartas a Berta con Martín Patino, hicimos planes para mañana con Juana Macías, acompañamos a José Saramago y a Pilar, disparamos al pianista con Truffaut, enloquecimos de celos con Buñuel, bailamos con Mamoulian y su bella de Moscú…

A veces nuestras sesiones tuvieron lugar fuera de la biblioteca, en la Sala Borja, en el Museo de San Gregorio (inolvidable el plano-secuencia de 95 minutos del Arca rusa de Sokurov), en Caja España o en Vallsur, asistiendo a sesiones de cortos de La fila o de No es largo todo lo que reluce. Hicimos una sesión de puertas abiertas en solidaridad con Jafar Panahi y contamos con invitados de excepción, como Leandro Velasco, que nos presentó su documental Llora el manglar, o como los protagonistas de Aficionados, que nos contaron el proceso creativo de la película, rodada íntegramente en Valladolid.

Y participamos en algunos rodajes, como ¿A ti tampoco te gusta el cine español? y, sobre todo, 2011, una odisea en la biblioteca, donde los miembros del club fueron guionistas y equipo técnico y artístico del cortometraje dirigido por Zeus Pérez y Jorge Vallejo. El colofón fue el flashmob del coro de góspel Good news, cuando sorprendimos a los usuarios habituales de la biblioteca pública, y que ya lleva en Youtube… ¡más de 50.000 visionados!

Este año hemos comenzado con El declive del imperio americano (Denys Arcand, 1986) y terminaremos con los mismos personajes diecisiete años después (Las invasiones bárbaras, 2003). Entre medias: Dinero caído del cielo  (Herbert Ross), Corre, Lola, corre (Tom Tykwer), Días del cielo (Terrence Malick), Speaking parts o Ararat (Atom Egoyan), Gato negro, gato blanco (Emir Kusturica), Cathy come home (Ken Loach), El foso (Ricardo Íscar), Las horas del día o La soledad (Jaime Rosales), Ordet o La pasión de Juana de Arco (Carl Theodor Dreyer), Laura (Otto Preminger), El desencanto (Jaime Chávarri), I vitelloni o Amarcord (Federico Fellini), 4 meses, 3 semanas, 2 días (Cristian Mungiu), En tierra hostil (Kathryn Bigelow), Coffee and cigarettes (Jim Jarmusch), Kerity, la casa de los cuentos (Dominique Monfery) o El libro de Kells (Tomm Moore)…

Bienvenidos al club, bienvenidos a la comedia de la vida.*

*(¿Os acordáis? ¿O preferís olvidarla?)

Tertulia flamenca: 16 de noviembre

Por tangos empezó la nueva cita de la Tertulia Flamenca. Suenan acompañando las imágenes de un vídeo -extraído de la serie de tv, El Ángel– de una reunión de flamencos de Triana; ahí aparecen El Titi y otr@s venerables viej@s gitan@s bailando por tangos. Baile racial, instintivo, espontáneo, gitano, de patio, familiar, el de la juerga; el alejado de los escenarios, el narrativo, teatralizado. Un baile que pellizca o con pellizco. Por el que está la mayoría de l@s presentes, tal y como expresaron el pasado viernes en nuestra sede habitual de la Biblioteca Pública de Valladolid.
Farruco
Tras la proyección, introducción histórica del asunto a tratar, el baile flamenco. Un breve, resumido repaso por sus orígenes -«a mediados del siglo XIX se recogen las primeras referencias»-, lugares -salones, academias, cafés cantantes, donde el baile predominaba más que el cante-, nombres… un listado enorme.
De l@s primer@s se toma como referencia a Fernando de Triana y su libro, Arte y artistas flamencos: La Campanera, La Candelaria, La Perla, El Jerezano… Miracielos, El Raspao, Antonio Paéz el Pintor, María la Chorruá, Manuel Jiménez Hernández -hermano de El Mellizo-, La Sordita -hija de Paco la Luz-, Trinidad Puertas, Antonio el de Bilbao, discípulo de Enrique el Jorobado -de este decía Vicente Escudero que tenía una joroba delante y otra detrás, pero cuando bailaba se ponía bonito-… Los bailes de candil, el baile de la mosca, la cachucha, la zambra -llegó a estar prohibida por los gobernantes; como los tangos gitanos que «no se podían bailar en todas partes, por las posturas, que no siempre eran lo que requerían las reglas de la decencia» (José Otero en su libro,  Tratado de Bailes)-, la alboreá…
Y con Escudero, seguimos con La Argentina, Pastora Imperio, La Argentinita, su hermana Pilar López, Carmen Amaya, Antonio… Y después, Gades, El Güito, MayaFarruquito, Israel Galván… Baile español, escuela bolera, danza clásica, contemporánea…
Hemos clavado la puntera, y ahora cae el tacón. Se habla de lo sabido, leído -sólo una referencia, entre tantas, El baile flamenco, de Ángel Álvarez Caballero (Alianza Editorial, 1999)- y visto. L@s asistentes al Club mantienen la preferencia por el baile espontáneo, sensual, apreciando el mérito de los artistas que parece se han alejado de él, pero «tod@s tienen que pasar por esa escuela».
Turno en la pantalla de proyecciones para un Maestro de bailaores y bailaoras, Enrique el Cojo, ciertamente cojo, y gordito y calvo, que «movía las manos como nadie». Recordaba el Maestro José Otero en su citado libro -publicado en 1912 (reeditado por la Asociación Manuel Pareja-Obregón, en 1987)- a otro personaje ‘singular’, María Cazuela, bailarina callejera que gozó de gran popularidad entre 1870 y 1878: «Fea y contrahecha, era a más tuerta de un puntapié que le dio el novio estando pelando la pava y que más tarde tuvo que casarse con ella e indemnizarla. Era gitana por los cuatro costados… muy desvergonzada y usaba un lenguaje tabernario… en sus expresiones a veces era graciosa…». Individualismo, personalidad, intuición.Vicente
Vemos también a Carmen Amaya en dos tipos de baile; a Farruco, el patriarca de la estirpe actual. Qué envidia de bailar así; se va abandonando el ‘entender’ los por qués del baile flamenco y un trance parece recorrer los asientos del Club, como en el que se sumergen los bailaores y bailaoras que hemos visto. Punta, tacón, planta…
Terminamos con la escena de Antonio Gades en la película Los Tarantos, bailando en las Ramblas. Al salir de la Biblioteca, más que hacerse unos cantes, lo que dan ganas es de hacerse unos pasos. Y se propone continuar con el tema del baile para otra cita del Club, y se acepta, aunque será más adelante que en la próxima, dentro de 15 días, Manolo Caracol nos espera (Al estar cerca un nuevo aniversario, el 4 de diciembre, del fallecimiento de Vicente Escudero, retomaremos lo que de él se habló, con cierta controversia, este pasado viernes en la Tertulia).

Club de Música: Primera sesión

El día 18 de octubre comenzó la segunda edición del Club de Música en la Biblioteca. Nos reunimos quincenalmente para hablar de música con Estefanía y Carolina, profesoras de viola en los conservatorios de León y Valladolid respectivamente y componentes del Dúo Casulana, con un objetivo estrella: conocer la música para disfrutarla.

Somos veinte participantes con ganas de aprender a escuchar, acercándonos a los elementos y estructuras de la música, descifrar términos técnicos, descubrir obras y autores para nosotros desconocidos, compartir nuestros temas y gustos favoritos.

En la primera sesión nos hemos presentado y hemos recogido por escrito las expectativas de los participantes respecto al Club de Música. Después de exponer la dinámica de las sesiones, hemos presentado los recursos que podemos encontrar en la Biblioteca: discos, DVDs, libros, partituras y revistas y que serán de gran ayuda para todos por la cantidad y calidad de los materiales.

Carolina y Estefanía, a modo de pequeño taller,  repartieron discos a cada participante para aprender a interpretar y profundizar en algunos de los términos que aparecen en ellos: movimientos,  tempo, escalas y tonalidades.

Estrenamos en este blog nuestro espacio del Club y os invitamos a participar y dejar vuestros comentarios sobre las sesiones del club, noticias musicales, conciertos…

Tertulia flamenca: Sesión 19 octubre

Llegó el día, volvíamos a entrar en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid, rodaba de nuevo el Club Flamenco. Imágenes en movimiento nos esperaban y el cante de un chaval nos dio la bienvenida. Un crío de unos 9 años, rodeado de familiares, en una grabación para el programa que Rito y Geografía del Cante dedicó a los niños cantaores. Un niño al que se conocerá por Antonio el de la Malena. Y a continuación, otra niña, aún más pequeña, de cuatro años, cantando y bailando con una flor en el pelo, también rodeada de familiares, la que será conocida como La Macanita.

¡Luces! La primera reunión de la Tertulia Flamenca en su segunda temporada se centró en presentar el, por así llamarlo, programa para las siguientes citas. Una línea general, en la que se alternarán temas generales con figuras de artistas. Temas como la guitarra, Madrid y el cante flamenco, los cantes de Levante, el baile -asunto a tratar el próximo día 16- o la navidad flamenca (zambombás, villancicos), por las fechas que se avecinan, entre otros.

Manolo CaracolEntre los artistas, nombres significativos del flamenco: Manolo Caracol (30 noviembre), Mairena, Pepe Marchena, Fernando Terremoto o Tomás Pavón…

También se propuso el proyectar alguna película como Agujetas, cantaor, de Dominique Abel; Duende y misterio del flamenco, de Edgar Neville, aprovechando el adecuado lugar de reunión que pone a disposición del Club la biblioteca pública, su salón de actos. Todas estas propuestas irán acompañadas, hasta donde se pueda, de alguna grabación. Así mismo, la posibilidad de alguna presencia invitada, de algún amigo o amiga.

También se propuso el proyectar alguna película como Agujetas, cantaor, de Dominique Abel; Duende y misterio del flamenco, de Edgar Neville, aprovechando el adecuado lugar de reunión que pone a disposición del Club la biblioteca pública, su salón de actos. Todas estas propuestas irán acompañadas, hasta donde se pueda, de alguna grabación. Así mismo, la posibilidad de alguna presencia invitada, de algún amigo o amiga.

Expuesta la línea general, llegó el turno de otras propuestas, sugerencias. Una de ellas, poner en paralelo cantes de diversos épocas, cómo han ido variando, recreándose, o no. Podría dar juego, a tenor de los diversos comentarios que suscitó la propuesta; incluso, se dijo, “podría disponerse de un gramófono y poner discos de pizarra”. Sin caer en dar un curso de flamenco, de sus palos, estilos. ¿Alternativa a esto?: “Escuchar y escuchar, hartarte de escuchar”.Niña de los PeinesOtro comentario, apunte. Respecto a la ausencia, en la relación de artistas mentados, de cantaoras. Se propuso cambiar, sin acritud, a Tomás Pavón por su hermana La Niña de los Peines. ¿No es más importante Pastora que su hermano? “El duende le tenía Tomás… La Niña fue la que tuvo más fama… Fue una gran creadora… Tenía una gran personalidad, pero no era creadora… El flamenco es machista… Algunos flamencos sí, y otros puede que también, el flamenco no… El año pasado se ha oído, visto, hablado en la tertulia, de muchas flamencas…”… La tertulia en marcha, a la que faltaron algun@s, por compromisos, pero llegaron otr@s.

Nueva proyección: Ronda de bulerías con Tío Borrico, El Chozas, Juana la del Pipa, El Berza, Manuel Morao… (de Rito y geografía del cante). Buen cierre para el retorno, continuación del Club Flamenco, que prosiguió en las afueras de la biblioteca, en otro escenario, con barra de bar, sonsonete de voces y vasos, algunos espumosos.

Y Camarón siempre estará: http://www.youtube.com/watch?v=2gTfI33XH48.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/

Tertulia flamenca. Inicio

A partir de hoy viernes, 19 de octubre, a las ocho de la tarde, y tras el parón veraniego, retoma su actividad la Tertulia Flamenca en el mismo lugar que la cobijó y alumbró, la Biblioteca Pública de Valladolid.

Esta vez habrá más citas del Club, pues el anterior empezó a finales de enero.
Todo un acierto la iniciativa de juntar a aficionad@s de todo tipo, edad, condición y conocimientos flamencos para compartir, debatir incluso, en torno a este arte, del que un escocés, Robert Bountine Cunninghame Graham, dijera, allá por finales del siglo XIX, y dejara por escrito en su libro, Aurora La Cujiñí. A realistic sketch in Sevilla: «El que ha oído esta música encuentra después sosas y aburridas las otras músicas». No fue por una cuestión de gustos.
Se plantearon diversos puntos de partida a tratar: sobre los orígenes, las letras, los viejos cantaores, Jerez -necesitó de dos sesiones-, los palos, la fusión…; se leyeron textos y se citaron libros, obligado estando en la biblioteca (se han dado a conocer los presupuestos del gobierno autónomo de esta región, aún en manos del Pp, y ¿qué consejería ha sufrido un mayor recorte, de hasta el 15 %?. La Biblioteca Pública de Valladolid -lo mejor que le ha pasado a esta ciudad en 500 años, dixit Paco López-, ¿va camino de la de Guadalajara, como este periódico contó?).
Sonaron cantes y se vieron proyecciones. También hubo cante y toque propio de los aficionados asistentes al Club, durante y después… algun@s alcanzaron la madrugada.
De lo que depare la continuación del Club Flamenco, de la Tertulia Flamenca, que de las dos formas llamamos, trataremos de dar cuenta aquí.

Las presentes imágenes son los dibujos, pinturas, obra de artistas de esta ciudad para las portadas de los discos que se entregaron y acompañaron aquellas primeras reuniones. No se pudo mostrar todas en su momento; aquí están por orden de entrega, de arriba a abajo, sus autores: Enrique ‘ Quique’ Miralles, Pepe Rodríguez, Luis Nieto, Miralles y Miguel Luengo.
Y como decía el gitano de La buena moza: «Sastipén ta lí». O nos vemos en la Biblioteca. Pública.

Fuente: http://tiempoflamenco.blogspot.com.es/